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Amparo Polo: “Si hay un Brexit duro y a Reino Unido le va mal, a España también le irá mal”

Autor: Redacción

Amparo Polo, corresponsal en Londres para Expansión, ha centrado su ponencia en esta nueva edición de inmonext sobre el Brexit. En 2014 se marcó el máximo histórico de los precios de la vivienda en Londres. A partir de entonces la curva empieza a decrecer hasta caer el precio un 20%. Desde junio de 2016 con el referéndum del Brexit, las viviendas han caído un 13%. Las causas son los nuevos impuestos que gravan las casas de más de 1 millón de euros, la incertidumbre del Brexit desde hace tres años y también el éxodo de talento.

Hay miedo a un Brexit duro y miedo aún mayor a Jeremy Corbyn, del gobierno laborista, que no tiene intención de bajar impuestos. Y el Banco de Inglaterra dijo que en tres años bajaría el precio de la vivienda un 30% si hay un Brexit duro.

Y si no ha caído más la vivienda es por el efecto divisa. Según algunos estudios, es la sexta ciudad del mundo que ha recibido más inversión en el sexto mes del año. Si se compra una vivienda en dólares es un 40% más barato y en euros, un 25% más barato. Comprar para las fortunas extranjeras en Londres es un “chollo”.

Y hay una crisis más allá del Brexit, que es la crisis del sector comercial. “Es deprimente ir por las calles de Londres y ver tiendas cerradas. A lo que se suma la crisis de Thomas Cook, con más de 500 locales por Londres cerrados”, señala Polo.

El sector de oficinas no ha sufrido tanto. En la zona de West End y la City los precios han marcado récord. Pero la inversión ha bajado de 5.100 millones de libras a 2.200 millones de libras.

En cuanto al impacto de Reino Unido en España, un 12% de las viviendas que se venden en España a extranjeros, con predominio de los británicos.

Pero no todo es negativo para nosotros el Brexit, es posible que haya inversores que se fijen en España, sobre todo en el mercado de vivienda de lujo.

Las firmas Intu y Hammerson tienen claros problemas en Reino Unido y por eso han puesto a la venta sus activos en España, como Madrid Xanadú, de Intu.

Además, hay inversores españoles interesados en el mercado británico, como Amancio Ortega, que tiene 2.000 millones de euros en Londres, y Mario Losantos, que lo vendió todo antes del referéndum o Villar Mir, que tiene un súper proyecto para el centro de Londres, un hotel.

“Nadie sabe qué va a pasar el 31 de octubre. Si hay un brexit duro, si a Reino Unido le va mal, a España también le irá mal. Además, menos británicos quieren comprar casa en España por la devaluación de la libra. Y si no hay un buen acuerdo entre la SS y Reino Unido muchos británicos se van a tener que marchar. Y quizás haya más víctimas empresariales como Thomas Cook.

La parte positiva es que veremos más inversores extranjeros comprando viviendas y entrando en el mercado inmobiliario en España.