Las entidades bancarias europeas no ganan para sustos en las últimas semanas, en las que se ha producido el cierre de Silicon Valley Bank (SVB), el rescate de Credit Suisse y el duro ataque contra Deutsche Bank que el pasado viernes llegó a llevarse casi el 15% del valor del banco alemán. Desde el pasado 9 de marzo, los bancos del Viejo Continente se han dejado alrededor de 120.000 millones de euros de valor de mercado y la tormenta podría continuar por varias razones, como la previsible ralentización de las subidas de tipos o la necesidad de remunerar más los depósitos, que presionarán más los márgenes del sector.