Un abogado hablando con un matrimonio de propietarios que muestra su preocupación durante una reunión

Impago del IBI: los errores que pueden hacer fracasar una demanda de desahucio

La Audiencia Provincial de Madrid vuelve a poner el foco en uno de los aspectos más controvertidos en el ámbito de las relaciones arrendaticias: el desahucio por falta de pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). La sentencia, dictada el 25 de mayo, lanza un mensaje a propietarios e inquilinos sobre cómo deben gestionarse estas reclamaciones. El contrato, firmado el 1 de diciembre de 1980, había permanecido vigente durante décadas. El conflicto surgió cuando el propietario acudió a los tribunales tras dejar el arrendatario sin abonar un recibo de 636,61 euros correspondiente al IBI de 2023.
Enervación desahucio

La enervación del desahucio: qué es, requisitos y cómo funciona

La enervación de un juicio de desahucio por impago de alquiler es un mecanismo legal que permite al inquilino evitar la resolución del contrato de arrendamiento y el consiguiente desalojo mediante el pago de las cantidades adeudadas al arrendador. Pero ¿A qué hace referencia este término?
Tribunal Supremo

El Supremo carga contra el inquilino moroso que burla el requerimiento de pago

La morosidad es una de las principales preocupaciones de los arrendadores de viviendas. Y más si el inquilino no ayuda a resolver esta situación. En muchas ocasiones de impago de la renta, el propietario se ve obligado a enviar un requerimiento de pago vía burofax. Y si el inquilino no lo recoge puede surgir la duda acerca de los efectos que pueda desplegar dicho requerimiento. Este extremo acaba de ser resuelto por el propio Tribunal Supremo.
Enervación del desahucio, la vía que puede usar el inquilino en caso de impago para evitar el desalojo

Enervación del desahucio, la vía que puede usar el inquilino en caso de impago para evitar el desalojo

La Ley de Enjuiciamiento Civil otorga al arrendatario la posibilidad de acudir a la opción de la enervación del desahucio, que permite no tener que abandonar la vivienda en caso de impago. Esta vía solo puede activarse una vez durante el tiempo que dura el contrato, exige el pago de la deuda pendiente antes de que se inicie el juicio y debe ejecutarse en un plazo máximo de 10 días desde que el inquilino recibe la demanda. Además, conlleva el pago de las costas.