Decorar bien una casa no siempre depende de tener grandes presupuestos ni de seguir todas las tendencias. Muchas veces, la diferencia entre un espacio que “funciona” y otro que no acaba de encajar está en aplicar algunos trucos visuales básicos que los interioristas y decoradores utilizan a diario en sus proyectos para crear hogares armónicos y agradables. Por ejemplo, optar por composiciones impares de cojines, cuadros o velas; o seguir la fórmula '60-30-10' para combinar colores, usando uno predominante, uno secundario y otro solo en pequeños detalles decorativos. Para definir bien el estilo, la clave es la regla '70-30', donde el estilo principal debe estar presente en la mayoría de los espacios.