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¿Cómo detectan el fraude fiscal en Grecia? Con helicópteros y Google Earth

Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

Los griegos tienen una costumbre curiosa: no pagar impuestos. Para subsanarlo, el gobierno despliega sus habilidades para detectar la riqueza con helicópteros o Google.

La oficina se llama SDOE y es el escuadrón contra el fraude. Fue fundada en 2010 por el gobierno socialista de Papandreu con la intención de demostrar a la UE que se estaba actuando contra el crimen. Contra el crimen fiscal, se entiende.

Porque los griegos son especialistas es no pagar impuestos: médicos, abogados, empresarios… Cientos de miles de profesionales que no están sujetos a un salario por cuenta ajena evaden impuestos.

¿Cómo demostrar que cometen fraude si no hay rastro contable? El SDOE tienen la solución. Emplean helicópteros que tienen un arma infalible: cámaras de fotos. Con ellas toman imágenes de las propiedades inmobiliarias de los ciudadanos griegos, y luego las examinan. 

Para complementarlo, el escuadrón SDOE también utiliza las últimas imágenes de Google Earth, que encima son gratis. Con todo ello se hace una idea de la riqueza de los súbditos. ¿Y qué es lo que detectan?

Pues que en Atenas, en teoría, había declaradas 324 piscinas y resulta que aparecieron 16.974 piscinas. Una piscina no la tiene cualquier persona, ¿verdad? Es un signo de que allí hay dinero.

Pero este escuadrón sabe cómo detectar más signos de riqueza. Los inspectores del escuadrón se van a los locales donde se reúnen los ricos, los ‘night clubs’, y se dedican a tomar nota de las placas de coches de más de 100.000 euros

Luego, los cotejan con los datos del propietario y se dan cuenta de que algunos declaraban unos ingresos que no llegaban ni a 10.000 euros anuales.

A continuación, le envían una carta: ¿podría explicarnos cómo es posible que con 10.000 euros de ingresos al año usted se pueda comprar un coche de 100.000?

“Estamos haciéndoles cada vez más difícil mentir”, decía a la revista Spiegel el jefe de este escuadrón antifraude, Ioanis Kapeleris. “Y estamos seguros de que no sólo los peces pequeños, sino también los grandes peces quedarán atrapados en la red”, aseguraba.

En realidad, lo que está haciendo esta oficina es poner un poco de orden en las estadísticas del gobierno griego. Son deficientes y no dicen la verdad. 

Por ejemplo, en 2009 se suponía que la lista de los médicos que defraudaban apenas pasaba de 400. Cuando entró en funcionamiento el escuadrón de Kapeleris, se multiplicó por diez: más de 4.000 médicos evasores de impuestos.

Este agujero en los impuestos es una de las cosas que enfurece a los alemanes: mientras ellos pagan hasta el último céntimo, un país mediterráneo tiene por costumbre tomarle el pelo al estado. De ahí que en las negociaciones sobre la deuda griega el hueso más duro de roer sea el de Alemania.