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Desmontando los falsos mitos sobre el uso de la calefacción en invierno

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Autor: Redacción

España sufre desde ayer su primera ola de frío intenso de los últimos tres años, que traerá temperaturas unos cinco grados por debajo de lo normal y nieve en cotas cercanas al nivel del mar. Durante estos días contar con un buen sistema de calefacción en el hogar es tan fundamental como saber usarlo de manera correcta.

Sin embargo, existen una serie de creencias en torno al consumo que nos pueden confundir a la hora de conseguir confort en nuestra vivienda sin derrochar energía. Por eso desde Remica Servicios Energéticos, expertos en eficiencia energética, nos revelan los falsos mitos relación al consumo de calefacción:

1.- Apagar y encender la calefacción consume más que mantener una temperatura constante 

Depende. Si nuestro objetivo prioritario es ahorrar, es más aconsejable apagar la calefacción por la noche ya que mantener una temperatura constante puede suponer un consumo ligeramente superior a apagarla y encenderla. Sin embargo, si nuestro objetivo prioritario es mantener el grado de confort, nos puede interesar mantener un régimen reducido nocturno que garantice un nivel de temperatura adecuado durante todo el día. 

2.- Para mantener la casa caliente hay que tener una temperatura constante en todas las habitaciones

Falso. Para mantener la casa caliente no se necesita tener todas las habitaciones a la misma temperatura. Lo mejor sería apagar los radiadores de aquellos espacios de la casa que no se utilicen y cerrar la puerta, así evitaremos derrochar energía de forma innecesaria.

3.- Si tengo calefacción central, me tengo que supeditar a los horarios y la temperatura que elijan mis vecinos 

Es cierto que puede que en la reunión de vecinos se tomen decisiones sobre el horario y la temperatura de calefacción que no sean las que más se amolden a tu modo de vida. Sin embargo, hay una solución simple para que puedas adaptar el consumo (y por tanto la factura) a tus necesidades reales: individualizar el consumo de calefacción central. Basta con instalar en cada radiador un repartidor de costes, que permite medir lo que consumes, y una  válvula termostática capaz de controlar el caudal de agua en el radiador y por tanto regular la temperatura. Este tipo de instalaciones están subvencionadas en algunas comunidades ya que a partir del 1 de enero de 2017 serán obligatorias. 

4.- Las calderas no son eficientes y malgastan energía

Puede que parezca imposible, pero no lo es: una caldera de condensación puede conseguir un rendimiento superior al 100%, de hecho, llega incluso al 109%. Esa cifra la alcanzan gracias a que mientras las calderas convencionales desaprovechan el propio calor que desprenden al generar energía, las de condensación lo utilizan para aumentar su producción y por ende, para ahorrar energía.