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Las 8 cosas que los bancos no hacían con nuestro dinero hace 50 años

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Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

¿Domiciliar la luz? ¿Hipoteca? ¿Tarjetas? Nada de eso existía en 1964. Sin embargo, la gente parecía tan feliz… Hoy no nos imaginamos nuestra vida si una serie de ventajas que los bancos nos ofrecen. En el fondo, no son tan malos, ¿No?

1.- No pagaban nóminas. En muy pocas empresas se cobraba la nómina mediante una transferencia a nuestra cuenta corriente. Existían en las empresas unos señores llamados ‘los pagadores’, que cada 15 o 30 días pagaban al personal al contado y luego estos lo llevaban a su banco en sobres.

2.- No domiciliaban. En los años sesenta, la gente iba a pagar la luz o el teléfono a las agencias que representaban a estas compañías, la mayor parte de las cuales eran monopolios del estado. Si tuviéramos que calcular el número de horas que hoy nos ahorramos en colas, nos daríamos cuenta de lo mucho que hemos progresado.

3.- No daban tarjetas. Las tarjetas de crédito se empezaron a usar en este país en los setenta y se popularizaron en los 80, junto a las tarjetas de débito. Fue una penetración muy lenta porque la mayor parte de los españoles prefería pagar al contado.

4.- No había cajeros. ¿Dinero en efectivo las 24 horas del día? Hoy podemos decir que España es uno de los países del mundo con mayor penetración de cajeros automáticos. Pero en 1964 ni se soñaba con eso. El español sacaba cada lunes dinero del banco para sus gastos en la semana, y si se agotaba… a aguantarse.

5.- No pagaban intereses. Las cuentas corrientes no devengaban ningún interés para los ahorradores. Allí estaba el dinero muerto de risa. Las cajas de ahorro daban unos intereses modestísimos. Fue en 1989 cuando Emilio Botín rompió la baraja y sacó la ‘supercuenta’: por primera vez en la historia los bancos empezaron a remunerar a sus clientes por el simple hecho de tener abierta una cuenta.

6.- No concedían hipotecas. Ni soñarlo. No existían. Si alguien quería comprarse un piso tenía que poner una señal -lo que pudiera-, y firmar letras o pagarés por 15 o 20 años. Mes a mes. El constructor o la agencia inmobiliaria iba con ese pagaré al banco y lo cambiaba por dinero. Las hipotecas se popularizaron en España sobre todo a partir de los años 80.

7.- No había banca telefónica. Había teléfonos pero no servían para eso. Si un español quería realizar una operación bancaria tenía que acercarse a las agencias y hacerlo dentro del horario de oficina. ¿Fines de semana? Cerrado. ¿O es que los empleados de banca no merecían sus dos días de descanso? La banca telefónica o de Internet es un fenómeno que estalló en la primera década del siglo XXI.

8.- No había productos financieros. ¿Planes de pensiones? ¿ETF? ¿Multiivisas? Lo más que se podía hacer era comprar acciones, letras o poner dinero en un ‘plazo fijo’. La banca era muy elemental, y la cultura financiera de los españoles era muy conservadora. Lo de ‘renting’ y ‘leasing’ estaba aún muy lejos.

Post Data: es verdad, tampoco vendían preferentes.