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Ojo, los inspectores de Hacienda no pueden entrar en una empresa sin su consentimiento

Autor: Redacción

En contra de la creencia generalizada, si una empresa está siendo objeto de una inspección de Hacienda, los inspectores no pueden entrar y pasearse por las oficinas como si fuera su cortijo porque aquí entra en juego el derecho a la inviolabilidad del domicilio. Los abogados del despacho Ático Jurídico recomiendan plantar cara a Hacienda y negarle la entrada en la oficina, que dejarles entrar y estar arrepintiéndote de no haberlo hecho. 

El domicilio ya sea de una persona física o de una empresa es inviolable, con lo que no puede entrar la Inspección de Hacienda sin el consentimiento del propietario y si no cuentan con una orden judicial. Además, en el caso de una empresa no vale cualquier empleado de la empresa para dar el consentimiento. Así pues un consentimiento de entrada obtenido sin una orden judicial no es válido, con lo que la entrada será ilegal. 

Pero desde Ático Jurídico recuerdan que no todos los domicilios de las sociedades son inviolables, ni tampoco todas las dependencias existentes en dichos domicilios. “si una sociedad ejerce su actividad en varios locales, sólo tendrá el carácter de ‘inviolable’, el que se utilice para desarrollar sus actividades internas, bien porque en ellos se lleve a cabo la dirección y administración de la empresa o porque se custodien documentos o soportes de su vida diaria”, aclaran. Por tanto, los establecimientos donde se lleve a cabo una actividad laboral o comercial que no esté vinculada con la dirección o gestión de la sociedad no son objeto de protección. 

Pero si las actividades empresariales se realizan no bajo la forma de sociedad, sino bajo la de un autónomo o comunidad de bienes, habría que acudir a la jurisprudencia comunitaria. Desde Ático Jurídico recuerdan que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha declarado que no hay razones de principio que permitan excluir las actividades profesionales o comerciales de la noción de domicilio protegido. Este Tribunal considera domicilio protegido el despacho profesional de una empresa dirigido por una persona privada. 

En definitiva, es posible evitar el acceso de la Inspección de Hacienda a las dependencias donde se custodia la documentación fundamental de la vida de la empresa.