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Así son las mansiones encantadas del siglo XXI: ¿Te atreves a entrar en una ‘robo casa’?

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Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

La niebla oculta una mansión decimonónica en mitad de un bosque. Se te cruza la genial idea de que el mejor lugar para pasar la noche es esa casa abandonada. La puerta desvencijada se abre y das una vuelta de reconocimiento con la madera crujiendo bajo tus pies. Y de repente, lo oyes. Un golpe extraño, una fuerte respiración, y en el peor de los casos, una risotada infernal. Si has soñado con convertirte en el personaje de cualquier película de terror que se precie, esto es lo que va a ocurrirte. 

Pero hasta las casas fantasma se han modernizado en el siglo XXI para continuar atemorizando a todo el que se atreva a entrar en ellas. Los nuevos espíritus que las habitan son expertos en electrónica. Tres casas de Campbell Creek, en Tennessee (EEUU), han estado durante más de tres años vacías. Y aunque ningún inquilino habitaba estos hogares, la lavadora seguía centrifugando, el agua de los grifos corría a su libre albedrío y las luces se encendían y apagaban intermitentemente. Más de 400 sensores monitorizaban cada elemento del hogar.  

No pienses que el motivo de construir esas casas inhabitadas era la emisión de un 'reality show' de electrodomésticos inteligentes, sino todo un proyecto para mejorar la eficiencia energética en el hogar promovido por el Instituto de Investigación de Energía Eléctrica, el Laboratorio Nacional Oak Ridge y la Autoridad del Valle de Tennessee. Estas tres entidades han estudiado con este experimento cómo los comportamientos humanos influyen en las facturas de agua y luz de las viviendas.

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Enfrascados en la tarea de analizar cuánta energía genera un hogar por sí mismo, los investigadores decidieron que la simulación tenía que ser completa y la huella humana debía estar presente pese a no haber humanos. Podían haber desordenado todos los enseres del salón para dar un toque más acogedor a la vivienda, pero en lugar de eso se les ocurrió crear emuladores humanos que emitieran el mismo calor y humedad que desprende una familia media americana. 

Cada 'robo house' o casa robótica se construyó de forma diferente, para poder comparar sus comportamientos automáticos después. Una de ellas era una vivienda convencional. La segunda incorporaba algunos sistemas para mejorar la eficiencia energética del hogar. Y la última ya era la panacea energética: empleaba paneles fotovoltaicos y calentadores solares de agua para que la vivienda fuera prácticamente autosuficiente. 

"Sin tener humanos en la casa, tenemos una mejor representación, más consistente, de la actividad humana", ha explicado uno de los investigadores del proyecto, Roderick Jackson. Y así ha sido: dotar a las casas de vida propia sin habitantes en su interior les ha permitido saber que el hogar energéticamente eficiente supone un ahorro de un 66% de energía.  

Además de ayudar a la protección del medio ambiente, esta vivienda supone un importante ahorro en costes: mientras que el hogar convencional las facturas de agua y luz ascendían unos 1.800 dólares anuales (unos 1500 euros), la casa eficiente energéticamente ahorraba 320 dólares (250 euros). De esta forma, se pretende  educar a los constructores y a los consumidores para que reduzcan sus consumos de energía durante los periodos de máxima demanda.

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Después de tanto tiempo gastando electricidad o agua corriente sin que ningún humano haya disfrutado de los baños calientes, las estancias en el sofá frente a la pequeña pantalla y las cervezas frías del frigorífico, estas casas se han puesto a la venta. Y pronosticamos una avalancha de compradores. Que total, tener una casa de dos plantas con jardín y garaje es habitual en EE.UU. Pero si además dices que es de segunda mano pero que ninguna persona ha impregnado con su olor la casa ni ha dañado las paredes,  mejor aún. 

Los investigadores han concluido su labor y quieren concienciar a la población de la importancia de ahorrar energía en el ámbito doméstico. Eso sí, no han cumplido el deseo de cientos de cinéfilos, que hubieran querido grabar las segundas partes de 'El resplandor' o de 'Psicosis' en estos hogares inteligentes.  

¿Habría sido más viral este experimento de eficiencia energética si se hubiera dejado  a unos cuantos jóvenes encerrados dentro, con las bombillas creando una coreografía intermitente, el griterío del televisor sonando y silenciándose continuamente y la ducha corriendo, vapor humano incluido? ¿Las casas robóticas habrían enloquecido y expulsado a los nuevos inquilinos? ¿Los electrodomésticos llegarán a tomar el poder porque ya no necesitan que un estúpido mortal les diga lo que tiene que hacer? Tiempo al tiempo.