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Así son las fachadas con nombre español que nos permitirán ahorrar en calefacción

Foto: Pixabay
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Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Durante el invierno, la calefacción suele ser el apartado más costoso de nuestra factura energética, por lo que reducir el gasto es una preocupación habitual. De hecho, a la hora de comprar un piso, la orientación es un factor bastante importante. Si nuestra casa se sitúa en la parte norte o este del edificio, será más fría durante los meses de invierno, pero será más fresca en la época veraniega. Por su parte, los pisos orientados al sur o al oeste son los más calurosos, ya que los rayos solares inciden todo el día en ellos.

Incluso escoger entre un piso en las plantas bajas o superiores del bloque implica una decisión que va a afectar de lleno a la climatización de nuestra casa: cuanto más abajo esté la vivienda, más protegidos estaremos del viento, y cuanto más arriba, más expuestos estaremos a él.

Teniendo en cuenta esos criterios, investigadores españoles han diseñado un sistema para conseguir reducir las pérdidas de energía en invierno y las ganancias en verano a través de las paredes del edificio gracias a un modelo de ventilación y flujos de corriente dentro de la propia fachada.

Los expertos, dos investigadores del grupo de Tecnología Edificatoria y Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Madrid, han dado con la forma de sacar provecho a estas peculiaridades climáticas de los edificios en función de la orientación, según han detallado en un estudio publicado en la prestigiosa revista ‘Energy and Buildings’.

Foto: Pixabay
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Un invento español para mejorar la climatización

Su idea consiste en aprovechar la energía solar en invierno y el frescor de la sombra en verano de las caras de la fachada y distribuirla por dentro de todo el edificio para conseguir una climatización homogénea a través de las paredes y disminuir así el consumo energético en todo el bloque. “El diseño arquitectónico en el ahorro energético del edificio es fundamental, simplemente rediseñando los actuales sistemas constructivos se puede lograr reducir la factura disminuyendo el gasto en climatización”, explica a Idealista/news César Porras, coautor del estudio junto a Jaime Santa Cruz.

Foto: El modelo de la izquierda para verano y el de la derecha para invierno | César Porras y Jaime Santa Cruz | UPM)
Foto: El modelo de la izquierda para verano y el de la derecha para invierno | César Porras y Jaime Santa Cruz | UPM)

Esta distribución energética se conseguiría gracias al control del flujo del aire que circula por dentro de la fachada: en la mayoría de edificios existe una cámara entre la cara exterior de la fachada y las paredes del hogar. La novedad propuesta por estos investigadores consiste en introducir una segunda cámara que estaría conectada con la otra.

El sistema, que ya ha sido patentado, incluiría también rejillas en los remates superiores de la fachada, una para que entrase el aire en una de las cámaras y otra para expulsar dicho aire de la otra cámara. Además, este sencillo circuito de aire contaría con un sistema de apertura y cierre manual en las rejillas para dejar fluir un tipo de corriente u otra según la época del año.

“En verano evacúa de manera eficiente el calor acumulado en la cámara de ventilación, reduciendo la transferencia de calor al interior de la vivienda. En invierno, actúa como captador solar y minimiza las pérdidas energéticas desde el interior del edificio”, detalla el investigador César Porras. Su solución podría ser aplicada tanto en trabajos de rehabilitación como en obra nueva al ser sencillo de implementar. 

Una arquitectura eficiente para un futuro sostenible

El sistema de estos dos investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid supone una vuelta de tuerca a los sistemas de construcción convencionales: en lugar de tener una fachada fría y otra caliente en el edificio, permite alcanzar una temperatura homogénea gracias a los flujos de aire. Se trata así de una forma de conseguir reducir las pérdidas y ganancias energéticas derivadas de los factores de orientación de la casa, lo que permite reducir el consumo energético relacionado con la climatización. 

Foto: Wikipedia Commons
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Además, este diseño de doble cámara con elemento de entrada y salida de aire en la parte superior de la fachada permite que el gradiente de temperatura vertical se reduzca y la temperatura sea más homogénea en todos los pisos del edificio. Al estar conectado todo el interior de la fachada del edificio, el flujo de aire se mueve de arriba abajo también, logrando que desaparezcan las diferencia de temperatura derivadas de la altura y haciendo que el confort térmico sea el mismo estando en el primer piso o en el último.

Este mecanismo está pensado especialmente para climas más extremos, como los del interior de España, donde el gasto en calefacción y aire acondicionado es superior al de las regiones costeras con un clima es suave. “El sistema de fachada podría emplearse en otros climas diferentes al que tenemos en España pero inicialmente está recomendado para climas con veranos cálidos e inviernos fríos como el nuestro”, apunta el coautor del estudio.

Para sobrellevar este clima, la arquitectura tradicional lleva décadas aprovechando las corrientes de aire y la orientación para mantener cálidas o frescas las estancias dependiendo de la estación de año. El profesor César Porras cree que aplicar “técnicas constructivas de las arquitectura tradicional hoy en día es muy interesante desde el punto de vista de la sostenibilidad”.

Foto: Pixabay
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Quizás haga falta echar la vista atrás para crear un futuro arquitectónico más sostenible y eficiente, que tenga en cuenta la climatización natural para depender en menor medida de los recursos fósiles como hasta ahora. El original sistema para mejorar la eficiencia energética de los edificios que han creado estos dos investigadores españoles puede ayudar al bolsillo del ciudadano, pero sobre todo es una apuesta por un porvenir que proteja el medioambiente y promueva la sostenibilidad de las ciudades