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El ‘procés’ llega a los contratos de alquiler: una nueva cláusula puede prohibirte colgar banderas de tu balcón

Fuente: Unsplash
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Autor: Redacción

La guerra de banderas políticas podría estar a punto de llegar a su fin en gran parte de Cataluña. Y es que los propietarios de pisos de alquiler, ante las quejas de vecinos y ciudadanos, están empezando a añadir cláusulas en sus contratos que prohíben a los inquilinos colgar banderas que correspondan a alguna ideología política en los balcones. Ni la ‘estelada’ ni la bandera de España podrán colgar de los barrotes de tu balcón si tu casero decide que así sea, según organismos como el Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona-Lleida.

Según un reportaje elaborado por El País, otros actores del sector, como el expresidente del colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria o el Sindicato de Inquilinos, aseguran que no tienen constancia de este fenómeno.

Josep Maria Aguilà, asesor jurídico del colegio profesional y vocal del Consejo de Colegios de Cataluña, fue quien reveló la cláusula que prohíbe la presencia de simbología política en contratos de alquiler. El profesional detalló en una entrevista con RAC-1 que los colegios profesionales están acostumbrados a adaptar su oficio a la realidad.

Aguilà hace referencia a que en el pasado, estas comunidades ya se enfrentaron por la colocación de toldos de distintos colores y estilos, cerramientos de terrazas, pinturas variadas en la fachada o la presencia de pisos turísticos en la fincas. Ahora, las consultas de presidentes de comunidades de vecinos tratan acerca de la presencia de simbología política en los balcones.

"Una cosa es colgar el escudo de un equipo de fútbol un día de partido o una ‘senyera’ por la Diada, pero debido al procés hay cantidad de inmuebles que tienen banderas y lazos desde hace meses y nos llegan propietarios o comunidades que consultan qué se puede hacer si hay conflicto entre vecinos", añade Aguilà.

Este es el principal de los motivos que han llevado a que desde hace un año los contratos tipo que comercializan los colegios, supervisados por la asesoría jurídica de la institución, contemplan la posibilidad de incluir una cláusula que prohíba la presencia de banderas en los balcones. 

Fuente: Unsplash
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Y tal y como explican, la clave jurídica está en que la fachada y cubierta de los edificios no son propiedad de sus habitantes o inquilinos, sino que son elementos comunes, y quien dispone sobre ellos es la comunidad de propietarios, según la Ley de Propiedad Horizontal o, en Cataluña, el Código Civil.

Según recoge El País, el artículo 553-26.2.B del Código Civil indica que "es preciso el voto favorable de las cuatro quintas partes de los propietarios con derecho a voto, que deben representar a la vez las cuatro quintas partes de las cuotas de participación, para adoptar acuerdos relativos a innovaciones físicas en el inmueble, si afectan a su estructura o su configuración exterior, salvo que sean exigibles para la habitabilidad, accesibilidad o seguridad del inmueble y a la construcción de piscinas e instalaciones recreativas".

"Seas propietario o inquilino, no puedes decidir sobre los usos de la parte exterior de un balcón", explica gráficamente el abogado experto en la materia Alejandro Fuentes-Lojo. Además confirma que la cuestión de las banderas "se ha convertido en una consulta habitual" en su despacho, "debido a la tensión política".

“El inquilino debe acatar esta prohibición", dice el letrado, mientras alerta de que también tiene derecho a consultar los acuerdos de la comunidad de propietarios al respecto. "La única duda que se puede plantear ante esta cláusula es si la decisión sobre prohibir banderas la ha tomado el propietario, sin el aval de la comunidad".

Aun así, hecha la ley (o la cláusula, en este caso) hecha la trampa. Fuentes-Lojo señala que sí estaría permitido colgar una bandera en la parte interior de un balcón: de cristal, o con barrotes, por ejemplo, que posibilitara verlo desde la calle. "Esto no se podría prohibir porque como arrendatario lo puedes utilizar", insiste. Porque las viviendas incluyen el interior y los balcones hasta la fachada exterior, aclara. Lo que no forma parte de los pisos son los elementos estructurales exteriores.