Información sobre vivienda y economía

Este ático ha sido reformado con mucho estilo en una de las zonas más populares de Barcelona

Carles Enrich Studio
Carles Enrich Studio
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Barcelona es una gran ciudad... en muchos sentidos. Uno de ellos es su tamaño (más de 102 km2 y casi 1,7 millones de habitantes) y su área metropolitana, conformada por un gran número de ciudades y pueblos. Este proceso de expansión de la capital catalana se ha dado en diferentes fases, de tal forma que algunos barrios de hoy antes fueron municipios independientes. Esto es lo que ocurre con el distrito de Gracia, una de las zonas más emblemáticas de Barcelona desde el siglo XVII. 

Muchos elementos definen el popular barrio. Uno de ellos es la existencia de innumerables plazas que se distribuyen por toda la zona y a la que, como ríos en el mar, van desembocando las calles. Otra, las populosas calles, con una intensa vida comercial y locales de todo tipo, tanto para quien allí reside como para los muchísimos visitantes que allí se adentran cada día.

La calle Verdi es una de ellas, estrecha e inclinada, pero al mismo tiempo muy artística. Sin dejar de lado una intensa vida nocturna, en el que conviven desde los restaurantes más modernos hasta las tiendas más extravagantes.  “El alma de Gràcia: la calle que concentra o condensa toda la esencia del barrio. Toda la esencia de la ciudad en su forma más pura”, dice de ella el portal Barcelona Secreta. “Verdi representa la idiosincrasia barcelonesa: cultura por doquier, ‘baretos’ viejos y el último grito en cocina creativa, restaurantes japoneses y tabernas tradicionales, vermuts coexistiendo con hamburguesas”.

Es precisamente en esta misma calle, donde Carles Enrich Studio ha dado vida a un espectacular proyecto. La intervención ha permitido revitalizar el nivel del ático de un edificio de cuatro pisos que data de mediados del siglo XX.

La vivienda es de planta rectangular, con una longitud de 13 metros, que cuenta en total con 75m2, con una escalera centralizada. Los dos lados cortos son fachadas, una que se abre hacia la calle con dos ventanas y una puerta francesa, mientras que la otra da a un patio trasero anidado en el centro de la calle. Las particiones preexistentes dividen el espacio en pequeñas habitaciones con un paso estrecho.

El objetivo de la intervención fue ampliar los espacios y mejorar la forma en que se interrelacionan. Las particiones fueron despojadas gracias a la introducción de un gran trumeau de madera que sostiene las viguetas en el techo. Para adaptarse al perfil longitudinal de la vivienda, esta gran viga vertical tiene una sección variable y se apoya en cuatro puntos, en dos vigas transversales de madera que delimitan el eje de comunicación vertical. La sala de estar está situada en el nuevo espacio en el lado de la calle, y dos dormitorios se insertan al lado del patio interior con la incorporación del espacio de la galería, ampliando las aberturas en la pared.