IRPF: cómo distingue Hacienda las reparaciones de las mejoras en una vivienda alquilada
Las obras realizadas en una vivienda destinada al alquiler no siempre tienen las mismas consecuencias fiscales. Pintar las paredes, sustituir una caldera averiada o renovar determinados elementos pueden recibir un tratamiento diferente en función de la finalidad de la actuación y del impacto que produzca. La Dirección General de Tributos (DGT) ha aclarado los criterios que permiten distinguir entre gastos de reparación y conservación y las obras de mejora, una diferencia clave para cualquier arrendador. Por ejemplo, dentro de los gastos de reparación y conservación deducibles en el IRPF se encuentran reparar instalaciones o sustituir elementos deteriorados por otros equivalentes.