Con la subida de las temperaturas y el comienzo de los meses de calor, las zonas exteriores ganan protagonismo. Una forma inteligente de ampliar el espacio de la vivienda, por ejemplo, y de convertir el área exterior en la estancia más agradable de la casa durante los meses de verano, es utilizar pérgolas bioclimáticas. Garantizan un mayor confort en los días de calor y no requieren ninguna obra.
Aunque la demanda de pérgolas es mayor en verano, lo cierto es que es un tipo de solución que permite disfrutar del exterior los 365 días del año. Las pérgolas bioclimáticas, por ejemplo, consiguen regular la luz y la ventilación, adaptar la sensación térmica a cada momento y proteger el espacio del viento, el frío y el calor.
Además, el sistema de impermeabilización de estas pérgolas bioclimáticas permite disfrutar del espacio exterior con total tranquilidad, todos los días del año. Sus láminas están equipadas con una junta de goma que
- garantiza la impermeabilidad e impide el paso del agua sobre las mesas;
- el agua se canaliza hacia los marcos laterales sin necesidad de una vertiente para el drenaje;
- y con el fin de aprovechar este recurso natural cada vez más escaso, las pérgolas bioclimáticas de Saxun se diseñaron de forma que también permitieran recoger el agua de lluvia para reutilizarla.
Hay pérgolas diseñadas para todo tipo de espacios y necesidades, y con una amplia gama de colores y tejidos técnicos. Además de ser una solución para el hogar, también son una buena alternativa para restaurantes y hoteles.
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