El covid, la deuda y los problemas de algunas empresas del sector han generado desconfianza en los inversores.
Comentarios: 0
Sanghái
Getty images

La crisis del coronavirus frenó de lleno el crecimiento chino ligado al desarrollo inmobiliario, que en ese momento era el principal motor en la economía del país. Sin embargo, a pesar del optimismo inicial tras su reapertura, la escasa capacidad del país asiático para limitar su endeudamiento, así como el incumplimiento de algunos de sus pagos, ha generado desconfianza en los inversores.

Cabe destacar que, aunque el optimismo a principios de año hizo que la mayoría de promotoras inmobiliarias chinas contara con recomendación de compra de acciones, en la actualidad solo mantiene dicha recomendación la inmobiliaria Longfor.

Así, la desconfianza ha provocado que las inmobiliarias más importantes del país pierdan más de la mitad de su valor de mercado, con las seis cotizadas más grandes perdiendo más de 100.000 millones de euros de capitalización.

Un importante ejemplo de esta caída es la declaración de quiebra de Evergrande en Estados Unidos, que vino precedida por su suspensión en el mercado. Así, el Hang Seng, principal índice bursátil de Hong Kong, también ha decidido sacar del mismo a Country Garden a partir del próximo 4 de septiembre.

Hasta dicha fecha, el gigante inmobiliario solo parece acumular pérdidas, con cerca de un 63% de descenso en lo que va de año. Cabe señalar que este lunes marcó mínimo histórico tras registrar bajadas de más del 15%, lo que se asocia a la imposibilidad de la empresa para pagar cupones asociados a varios de sus bonos por valor de 22 millones de euros.

Un posible efecto dominó

El resto de las promotoras chinas del sector observan la situación con cautela, ya que una nueva quiebra podría generar una peligrosa desconfianza que provocara concursos de acreedores o suspensión de cotizaciones. Asimismo, dicha desconfianza podría contagiarse a otros sectores y terminar afectando al conjunto de la economía del país, que ya se está viendo ralentizada por los problemas de las inmobiliarias cotizadas.

No obstante, la pérdida de valor que están sufriendo otras inmobiliarias chinas no es tan amplia como la presentada por Country Garden hasta el momento. A pesar de ello, compañías como China Resources Land o Longfor Properties ya están experimentando retrocesos importantes en el índice de valores.

No en vano, Longfor se ha convertido en la segunda inmobiliaria con más pérdidas al retroceder más de un 34% en lo que va de año. En este sentido, la empresa deberá hacer frente a más de 3.100 millones de dólares de deuda a corto plazo (2.800 millones de euros). Por su parte, China Resources Land ha sido capaz de controlar de manera más eficaz la fuga de inversores y ha superado los 25.000 millones de capitalización. A pesar de ello, ha visto su valor disminuir en cerca de un 20% desde que comenzó la crisis.

Sin embargo, no solo el Hang Seng centra los temores de las cotizadas, ya que Seazen, China Vanke, Angile y Road King han perdido también valor en otros índices bursátiles del país asiático. En este sentido, analistas de Bloomberg han destacado la mejor posición de Seazen, que parece más preparada para generar ingresos que le permitan garantizar el pago de su deuda.

Ver comentarios (0) / Comentar

Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta