El estudio rumano Modul 28 ha llevado a cabo la renovación y ampliación del inmueble, situado en el pintoresco pueblo de Curciu y al que ha añadido elementos contemporáneos
Comentarios: 0
El estudio Modul 28 ha renovado y ampliado una iglesia fortificada situada en el pintoresco pueblo de Curciu (Transilvania).
Iglesia de Curciu (Transilvania) Vlad Pătru

La renovación de edificios eclesiásticos históricos es una tarea que exige una delicada combinación de respeto por el patrimonio y adaptación a las necesidades contemporáneas. Estos edificios, a menudo cargados de historia y significado cultural, presentan desafíos únicos al ser reutilizados en el contexto moderno. La transformación de iglesias antiguas en nuevos usos funcionales, como centros comunitarios, espacios de arte o incluso residencias, puede revitalizar estos lugares, dándoles una nueva vida mientras se preserva su legado arquitectónico. En Transilvania, que cuenta con un velo de misterio gracias a la leyenda de Drácula, una iglesia fortificada ha convertido la rectoría en una acogedora casa de huéspedes.

El proyecto ha convertido la rectoría y la capilla adyacente de la iglesia en una casa de huéspedes moderna, mientras que la iglesia principal se mantiene abierta al público.
Casa de huéspedes Vlad Pătru

Un equilibrio delicado entre conservación e innovación

El estudio rumano Modul 28 ha llevado a cabo una renovación y ampliación notables en una iglesia fortificada situada en el pintoresco pueblo de Curciu, en Transilvania. Este proyecto se inscribe dentro de una iniciativa más amplia liderada por la Fundación de Iglesias Fortificadas, cuyo propósito es preservar el extenso patrimonio de iglesias fortificadas en la región, construidas entre los siglos XIII y XVI. En lugar de relegar estos monumentos a la categoría de museos estáticos, la fundación busca introducir "funciones contemporáneas" que permitan su integración y utilidad en las comunidades actuales, transformándolos en activos vivos y funcionales.

El trabajo del estudio Modul 28 en Curciu se ha centrado en convertir la rectoría y la capilla adyacente de la iglesia fortificada en una casa de huéspedes moderna, mientras que la iglesia principal se mantiene abierta al público. Este enfoque busca equilibrar la conservación del patrimonio con la incorporación de elementos contemporáneos que revitalicen el uso del espacio.

Entre la casa de huéspedes y el muro exterior del solar se ha añadido una estructura provisional de madera en forma de pabellón, que sirve como cuarto de baño.
Estructura provisional Vlad Pătru

La renovación realizada por el estudio destaca por su enfoque meticuloso, que pretende equilibrar la conservación del edificio histórico con innovaciones modernas. Para el estudio, «la iniciativa se basa en la creencia de que convertir edificios patrimoniales en museos no sirve para su bienestar a largo plazo, especialmente en el caso de construcciones de importancia secundaria como los anexos». En lugar de eso, se han introducido nuevas funciones en estos espacios, adaptándolos a las necesidades actuales de las comunidades.

El proceso de diseño involucró modificaciones mínimas y reversibles en la rectoría existente, para crear un espacio funcional que incluye un dormitorio doble, una cocina y un comedor. El ábside poligonal de la antigua capilla, que se extiende más allá del muro del solar, se ha transformado en la sala de estar principal. Las tres ventanas góticas que rodean esta área, aunque parcialmente destruidas, han sido restauradas con marcos metálicos de perfil fino, respetando el carácter original del edificio.

El ábside poligonal de la antigua capilla, que se extiende más allá del muro del solar, se ha transformado en la sala de estar principal.
Ábside Vlad Pătru

Tiempos contemporáneos y diseño reversible

Las intervenciones exteriores subrayan la reversibilidad y la naturaleza temporal del diseño. Se ha utilizado madera y elementos metálicos ligeros para mantener un contraste visual con la mampostería tosca del exterior de la capilla y la portería. "Nuestra propuesta hace hincapié en la reversibilidad y el carácter temporal mediante la utilización de materiales ligeros, en concreto madera e inserciones metálicas", explica el estudio. Este enfoque no solo preserva la esencia histórica del edificio, sino que también introduce una materialidad contemporánea que realza la diferencia entre lo existente y lo nuevo.

El proyecto ha buscado conseguir un equilibrio entre la conservación y la innovación, manteniendo elementos antiguos con nuevas instalaciones.
Equilibrio Vlad Pătru

Entre la casa de huéspedes y el muro exterior del solar se ha añadido una estructura provisional de madera en forma de pabellón, que sirve como cuarto de baño. Esta adición cuenta con una ducha revestida de chapa ondulada amarilla, una intervención que, aunque destaca por su contraste, se integra de manera contextual en el diseño general. Desde el estudio, señalan que "el gesto más significativo del diseño fue quizá la decisión de añadir una construcción temporal al exterior, que surge del deseo de no alterar el volumen de los espacios interiores". Esta solución permite mantener la integridad de los espacios originales mientras se añaden nuevas funciones.

Ver comentarios (0) / Comentar

Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta