Una histórica villa de lujo construida para un cónsul francés en Sitges (Barcelona) busca nuevo dueño
En 1950, un cónsul francés encargó construir su residencia en Terramar, uno de los rincones más tranquilos y exclusivos de Sitges (Barcelona). Más de 75 años después, esta casa sigue en pie tal y como él la diseñó, pero ahora está anunciada en idealista por 7,5 millones de euros. La villa ofrece 1.294 m2 de superficie construida sobre una parcela de 3.006 m2 delimitada por tres calles, sin vecinos colindantes, a tan solo 200 metros del mar. Una privacidad de otra época en una de las localidades más codiciadas de la costa barcelonesa.
