En una playa de arena volcánica de Telde, una de las zonas costeras más conocidas del este de Gran Canaria, se encuentra un monumento cuya silueta no deja indiferente a nadie. Cuando la marea sube, Neptuno de Melenara parece levantarse desde el océano y cuando baja el nivel del agua, la figura queda asentada sobre la roca, adoptando una apariencia distinta según la hora y la luz del día. La obra de cuatro metros de altura realizada por el artista canario Luis Arencibia Betancort atrae a visitantes y fotógrafos que buscan capturar la singularidad desde la orilla.