Biarritz impone un recargo del 60% a las segundas residencias… y acaba perdiendo un millón de euros
La turística y exclusiva ciudad francesa de Biarritz ha llevado la guerra contra las segundas residencias al límite. El Ayuntamiento decidió aplicar un recargo del 60% sobre este tipo de viviendas para aumentar la recaudación y tratar de liberar oferta residencial para vecinos habituales. Pero la medida ha terminado generando un inesperado efecto bumerán: la ciudad calcula que ha perdido alrededor de un millón de euros porque los propietarios habrían cambiado oficialmente el uso de sus inmuebles para esquivar el impuesto.