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Orgullosos de tener el peor hotel (y la mejor publicidad) del mundo

Autor: @RobertoArnaz

‘que hablen de mí, aunque sea mal’. Eso es lo que debe pensar la dirección del hans brinker budget hostel de ámsterdam, el orgullosamente autoproclamado ‘peor hotel del mundo’. Y lo cierto es que no les faltan argumentos para defender ese dudoso honor: los empleados son groseros, las habitaciones están sucias –presumen de sus enormes pelusas–, no hay agua caliente y, para ahorrar en tollas, animan a sus clientes a secarse con las cortinas. Pero, ¿Qué se puede esperar por poco más de 20 euros la noche?

“no tenemos piscina, ni servicio de habitaciones, suite nupcial, gimnasio, spa o botones, pero nuestras habitaciones son baratas, tenemos restaurante, un bar en el sótano mal iluminado y sin ventilación, recepción abierta 24 horas y 500 camas”, reza la web del hostal, un paraíso para mochileros desde hace más de 40 años situado en el centro de la ciudad, muy cerca del museo van gohg

 

De hecho, cuando llegas al hans brinker budget hotel de amsterdam, en recepción te dan un folleto en el que explican por qué la suciedad va a ayudar a tu sistema inmunológico a ser más fuerte. Y en la última página del folleto se incluye un sobre de plástico con suciedad (polvo, polillas y pelos)… por si hay algún sitio que está demasiado limpio

Se trata de un lugar con todo el encanto de una cárcel: habitaciones con aire de celdas, colchones tan delgados como incómodos, armarios metálicos y paredes desconchadas. Sin embargo el hostal se enorgullece de sus decepcionantes instalaciones hasta el punto de que no se responsabilizan por posibles intoxicaciones con alimentos, ni problemas mentales o enfermedades

 

Y, pese a todo, el medio millar de camas del hans brinker se llenan con más asiduidad de lo que cabría esperar. Además de ser el hotel más barato de la ciudad, sus dueños han conseguido convertir su extrema cutrez en un reclamo para jóvenes sin demasiado dinero y turistas curiosos gracias a unas divertidísimas campañas publicitarias en las que presumen de perder el equipaje de los huéspedes, de no reponer el papel higiénico o de tener chinches en las camas

Estos son los mejores anuncios del peor hotel del mundo: