La provincia de Almería, lejos de la capital y sus espectaculares costas, cuenta con varias localidades que quedaron despobladas debido a los cambios económicos y sociales, muchos de ellos vividos a lo largo del siglo XX. La despoblación rural, la emigración hacia las ciudades y la transformación de actividades como la minería o la agricultura dejaron numerosos núcleos sin habitantes, aunque siguen despertando interés por su valor histórico y su potencial turístico. Entre los ejemplos más destacados se encuentran Hueli, Marchalico Viñicas, El Arteal o ortocarrero.