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Los pueblos de España buscan una segunda oportunidad

Autor: Redacción

Los pueblos de España tienen un grave problema de despoblación y lo normal es encontrarse con cientos de pueblos fantasma si uno recorre el territorio nacional. La vida rural está condenada a morir, salvo que se tomen medidas urgentes, algo que se reclama desde hace tiempo y que el otro día se hizo eco con la manifestación de la España vaciada, que tuvo lugar el domingo 31 de marzo.

"Tenemos que ser conscientes del invierno demográfico que amenaza a gran parte de nuestro territorio. La mitad de los municipios de España tienen menos de 1.000 habitantes, y una gran parte de nuestro país está en riesgo de despoblación", expuso Pedro Sánchez a finales de marzo.

Muchos de estos pueblos fantasma acaban en venta, con la esperanza de tener una segunda vida. Aldeas Abandonadas, una inmobiliaria líder en España, con presencia internacional y con 15 años de experiencia en la comercialización de estos activos, cuenta con 110 aldeas y pueblos en venta en nuestro país con precios que van desde los 89.000 a los 5 millones de euros, siendo la media la horquilla que se mueve desde los 190.000 a los 400.000 euros. El año pasado, la firma vendió unas 40 aldeas, de las cuales un 90% fueron compradas por extranjeros.

Y es que, estas propiedades despiertan un importante apetito inversor, ya que ofrecen múltiples posibilidades de rentabilidad. Normalmente, quién acaba comprando estos activos son empresarios o personas físicas con poder medio-alto. El 65% de los usos que se le dan son para uso turístico, un 25% son empresas que buscan trabajar en un medio rural y un 10% para uso propio o familiar. Respecto a las nacionalidades de los compradores, la inmobiliaria indica que aproximadamente un 70% son extranjeros y un 30% españoles, aunque el porcentaje varia cada año.

Alrededor del 53% de España tiene una densidad de población inferior a 12,5 habitantes por km2, una de las peores tasas de Europa.  Afortunadamente, ya se está tomando conciencia sobre la situación de los pueblos de España. Algunas de las medidas que se está barajando, por fin, es la de aumentar el alcance de Internet de banda ancha para que las personas que quieran trabajar desde casa lo puedan hacer desde un pueblo y/o proporcionar incentivos a aquellas personas que quieran mudarse a zonas rurales. Cabe destacar que, en Asturias y Galicia, los gobiernos locales financia parcialmente la restauración de los techos de las casas tradicionales.