Desde mucho antes de tener telescopios, satélites o planetarios digitales, el ser humano ha tenido siempre la necesidad de ordenar el cielo. En el caso de China, el Mapa celeste de Dunhuang contiene más de 1.300 estrellas y alrededor de 257 asterismos. Apareció en una ciudad oasis situada en la antigua Ruta de la Seda, en la actual provincia de Gansu. El documento fue descubierto a comienzos del siglo XX por el monje taoísta Wang Yuanlu, en una cueva que había permanecido cerrada durante casi mil años y conservaba alrededor de 40.000 documentos.