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Un castillo digno de Juego de Tronos, a la venta por 15 millones

Está en venta en idealista por 15 millones de euros
Está en venta en idealista por 15 millones de euros
Autor: Redacción

Como todos los jueves, os abrimos las puertas de una casa de ensueño que muy pocos afortunados en el mundo pueden poseer. Se trata de un colosal castillo en Segovia, monumento de interés cultural desde 1931.

La propiedad cuenta con una superficie de 79 hectáreas y la superficie total construida es de 5.500 m2. Consta de cinco plantas, 21 habitaciones (todas con baño incorporado y dos grandes suites); Salón Real para 300 personas, espaciosas terrazas, un maravilloso patio interior, amplia zona de aparcamiento y una biblioteca histórica.

Consta de cinco plantas y 21 habitaciones (todas con baño incorporado)
Consta de cinco plantas y 21 habitaciones (todas con baño incorporado)

Por si fuera poco, la propiedad cuenta con un molino-vivienda en perfecto estado de conservación de unos 450 m2, varias piscinas; otra casa en forma piramidal; varias naves (actualmente en uso como museos) y capilla. Está en venta en idealista por 15 millones de euros.

Un poco de historia

El estilo arquitectónico más destacado es el gótico-mudéjar, aunque se observan restos árabes, isabelinos y neoclásicos. El origen del castillo no está claro. Algunos investigadores opinan que se remonta al siglo VIII y que fue obra de Abd-al Rahmán I, otros, sin embargo, se lo atribuyen a Almanzor (siglo X).

Lamentablemente, no quedan restos de aquellas épocas y hay que ir a los siglos XII y XIII para datar los arcos apuntados de lado Oeste del Patio de Armas. A modo de resumen, en el S. XIV, fue morada de los Reyes de Aragón. En el S. XV, Juan II hizo entrega del mismo a su valido, D. Alvaro de Luna. Después, fue adquirido por los Reyes Católicos, quienes lo cedieron en dote a una sobrina. De este modo, entra en el patrimonio de los Velasco, Condestables de Castilla, que adaptaron el castillo al gusto de la época. En el S. XIX, perteneció a la rama católica de la familia Hohenzollern y en 1856 pasó a manos de José Galofré, pintor y secretario de honor de la reina Isabel II. Posteriormente, se convirtió en propiedad de los marqueses de Quintanar.