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Cómo tener un jardín (o huerto) en el tejado de tu edificio

Foto: Pixabay
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Autor: @Lucía Martín (colaborador de idealista news)

Hace unos días hablábamos de tener un huerto o una zona ajardinada aprovechando el tejado de tu edificio, que suele ser una superficie desaprovechada a la que no sacamos rendimiento alguno. Son las denominadas cubiertas verdes y en algunos países, como en Francia, ya existen leyes para que las nuevas construcciones las prevean. En esta ocasión, hablaremos de aspectos más prácticos en el caso de que en vuestra comunidad os lo estéis planteando: ¿qué papeleo se requiere? ¿qué técnicos intervienen? ¿cómo se hacen? ¿puede hacerse en cualquier edificio? Veamos cada una de estas cuestiones.

Las cubiertas ajardinadas o verdes pueden ser de dos tipos, intensivas o extensivas. “Las intensivas requieren de un mantenimiento similar al de zonas verdes: no hay limitación con respecto al tipo de plantas que se pueden tener, solo dependerá del diseño de la cubierta. Su capa de sustrato debe tener un espesor mínimo de 15 cm. Las extensivas (ecológicas) requieren de un mantenimiento mínimo. Están diseñadas con carácter ecológico y sostenible. En ellas se dispone de plantas que respondan a la condición de bajo mantenimiento con sistemas radicales de poca profundidad, buena capacidad de regeneración, sin raíz pivotante y 50cm de altura máxima de crecimiento. Su capa de sustrato debe tener un espesor entre 4 y 15 cm.”, explica Pablo García, de Atrezo Arquitectos.

Antes de decantarnos por una o por otro hay que realizar un estudio previo con un arquitecto que determinará la viabilidad, o no, del proyecto. Esa viabilidad depende de varios aspectos:

- La clasificación urbanística del edificio: hay que ver como lo clasifica el PGOU y si tiene algún tipo de protección que no permitiera realizar estas sustituciones.

- Morfología del edificio: la forma de la cubierta debe permitir su implantación. Por ello debe ser plana o que pueda serlo. Que permita la evacuación de agua por bajantes en su interior ya que si es un edificio antiguo que vierta el agua hacia la calle no será posible.

- Estructuras portantes. “Hay que evaluar el sistema estructural del edificio, cómo distribuye las cargas hasta los elementos verticales (pilares, muros, pantallas) y si éstos permiten un aumento extraordinario de los esfuerzos por el nuevo peso de la cubierta. Se trata de una labor previa de investigación sobre los proyectos anteriores del edificio y de las pruebas y ensayos sobre su estructura actual. Si fuese necesario, se tendría que reforzar la estructura constituyendo un proyecto aparte del propio de la cubierta ajardinada”, explica.

- Accesibilidad y mantenimiento. “Para poder garantizar el uso y disfrute si se trata de una cubierta intensiva hay que estudiar qué superficie será verde y cuál no, el acceso hasta la cubierta, si será transitable o no. “No todas las cubiertas verdes se pueden pisar. De hecho, las extensivas no se pueden. Si queremos disfrutar de la cubierta y que esté ajardinada, otra opción es dejar una zona de cubierta verde y otra que no lo sea, de esta manera el mantenimiento será más fácil”.

El mantenimiento es fundamental y, como evidentemente tiene un coste, para que pueda realizarse con el menor coste y esfuerzo debemos diseñar previamente la cubierta conforme  las plantas autóctona de cada clima. Es distinto además, según el tipo de cubierta. Para las intensivas, es el mismo que el de un jardín. “Dependerá básicamente del proyecto paisajístico, hay que cuidar sobre todo las condiciones de riego y la revisión periódica de los sumideros. Es muy importante revisar el sumidero (por donde sale el agua), porque la vegetación podría anular la correcta evacuación del agua sobrante)”, analiza.

Para cubiertas semi-extensivas, requieren de un mayor mantenimiento que las extensivas y dependerá de las especies vegetales utilizadas. Por regla general, precisa de visitas bimensuales. “En estas cubiertas hay que incluir podas y recortes de vegetación, abono y un control exhaustivo del riego, sumidores y canales de desagüe”, cuenta García.

Las cubiertas extensivas con sedums y vivaces son las que requieren de un menor mantenimiento. Una vez la vegetación ocupe entre el 60-70% de la superficie, los trabajos se limitarán a 3 o 4 visitas anuales.

Todo esto está muy bien pero, ¿qué papeleo necesitas y dónde tienes que presentarlo para montarte un jardín o huerto en el tejado de tu edificio? Se requieren varias cosas:

- Presentar un proyecto firmado por arquitecto y visado por el Colegio Profesional en el Ayuntamiento. Si se trata de un bloque de vecinos el consentimiento de la comunidad. Se trata de una obra mayor, por lo que se deberá tramitar por el procedimiento ordinario.

- Un/a paisajista que diseñe el espacio con la vegetación más adecuada.

- El pago de la tasa de licencia urbanística y del impuesto de construcciones y obras. Para una cubierta de 100 m2 sería aproximadamente 500 euros de licencia y 700 euros de impuesto de construcciones y obras.

- ¿Dónde se presentan estos papeles? “En el Ayuntamiento, en urbanismo, como si de una obra mayor se tratara. Deberá seguir el procedimiento ordinario por lo que el tiempo de respuesta podría ser superior a 3 meses. Si el edificio permite la obra pero está catalogado, necesitará también tener el visto bueno de Patrimonio”.