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Tres consejos para limpiar y desinfectar tu casa y convertirla en un lugar seguro

#QuédateEnCasa ha sido un mensaje simple, pero muy claro, para que la gente permanezca en sus casas

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Autor: Redacción

Este fin de semana ha sido uno de los más caseros que se recuerdan. El #QuédateEnCasa ha sido un mensaje simple, pero muy claro, que desde hace días se ha convertido en parte de la vida de millones de personas en todo el mundo en medio de la lucha contra la expansión del Coronavirus. Ahora, más que nunca, es clave hacer de la casa un lugar seguro y adecuado capaz de acogernos de la mejor manera posible hasta el final de la emergencia. El portal profesional Prontopro.es ha compartido tres consejos para limpiar y desinfectar tu casa y convertirla en un lugar seguro.

La compañía ha confiado en sus expertos en el campo de la limpieza doméstica e industrial para elaborar una lista de consejos a seguir para ayudar a limpiar la casa, eliminando cualquier germen y bacteria. Se trata de un proceso que denominan “sanitización”, que significa la aplicación simultánea de dos pasos: limpieza y desinfección de cualquier superficie.

Elección de los productos adecuados

Se pueden utilizar productos desechables como el papel, acompañados de equipos capaces de emitir vapor, pues el choque térmico permite la eliminación total de los patógenos. Pero también los productos químicos son adecuados para sanear los ambientes, la elección del detergente adecuado depende del tipo de suciedad: para eliminar la cal, por ejemplo, hay que utilizar productos a base de ácido clorhídrico; para la grasa o los residuos grasos, es aconsejable utilizar un producto como la lejía o el desengrasante. Evite mezclar las dos categorías de producto, pues se corre el riesgo de intoxicación.

Por último, los "remedios de la abuela" son siempre útiles, así como de bajo impacto ambiental. Incluyen el uso de sustancias como el vinagre de alcohol, el ácido cítrico o el bicarbonato para las operaciones de eliminación de la suciedad. También puede utilizar agua hirviendo por encima de los 70°C para asegurarse de eliminar todos los patógenos.

Para terminar de sanear las superficies, es una buena práctica usar un desinfectante como el alcohol (al menos el 75%) y dejarlo actuar sobre las superficies durante al menos 60 segundos. Por último, enjuague bien las superficies con agua para evitar el riesgo de contaminación química por contacto o inhalación de los productos desinfectantes.

Saneamiento de tejidos

El consejo de los expertos en el caso de los tejidos desmontables y lavables es realizar un lavado a máquina a una temperatura de al menos 70°, para asegurar la eliminación de los virus. Si no es posible lavar todo a altas temperaturas, considere la posibilidad de añadir aditivos como la lejía o el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) al detergente normal.

En cuanto a las telas y tapicerías que no se pueden lavar a máquina, recomendamos el uso de equipos de vapor y aspiradoras equipadas con un filtro HEPA y un compartimento de recogida, capaces de filtrar hasta las partículas más pequeñas.

La frecuencia de la limpieza

Es aconsejable realizar diariamente las operaciones indicadas por los expertos. El último consejo es seguir las principales indicaciones sugeridas por la OMS: usar etanol (alcohol) al menos con una concentración del 75% o productos de cloro (la lejía común) al 1%. Si no puede llevar a cabo estas prácticas de forma independiente, la sugerencia sigue siendo válida para confiar en los profesionales del sector, en posesión de todos los requisitos legales y el equipo específico para este tipo de intervenciones.