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Un recorrido por la obra de Fernando Higueras, el verso suelto de la arquitectura española

Autor: Cuántico Visual (colaborador de idealista news)

Fernando Higueras no es un desconocido. En las escuelas de Arquitectura, en los estudios, en las universidades cuenta con un espacio privilegiado. Este arquitecto visionario fue un genio polifacético que revitalizó la arquitectura de la segunda mitad del siglo XX en España. Sin embargo, fuera del mundo de la arquitectura pocos le ponen cara.

Nunca se realizó una labor divulgativa de su obra a pesar de que muchos la tienen en la retina. La casa de César Manrique; el edificio del Instituto de Patrimonio, conocido como la Corona de Espinas; las viviendas militares de San Bernardo; el Hotel Las Salinas en Lanzarote; las viviendas de la UVA en Hortaleza o la Iglesia de Santa María de Caná en Pozuelo de Alarcón son solo algunos de sus trabajos más representativos.

Lola Botia, su compañera durante muchos años, ha puesto todo su empeño en acercar al público menos especializado el mundo de Fernando Higueras.  Horas de documentación, búsqueda de material y clasificación del mismo han dado sus frutos al inaugurarse la exposición Desde El origen, que arrancó a principios de año en el Museo ICO de Madrid. Ahora, Botia prepara su gira por España. “La primera parada será en la isla de Lanzarote, en octubre. Coincidiendo con la Bienal de Arte de Lanzarote, Desde El origen se expondrá en el Museo Internacional de Arte Contemporáneo Castillo de San José.  Coincidimos además con el centenario del nacimiento de César Manrique y nos supone una gran emoción estar presentes en esta isla, ya que la colaboración entre estos dos genios sobrepasó la amistad. Después, la exposición itinerará por Fuerteventura, Tenerife y Gran Canaria. Además, en paralelo, viajará a Latinoamérica y se expondrá en México DF”, explica a Idealista/news la comisaria de la exposición.

Una de las miles de personas que acudió al Museo ICO para verla fue Emili Manrique, profesor de Arquitectura y Diseño de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). “Abarca el conjunto de toda la obra de Higueras desde sus inicios, la época más floreciente, pero también después de los años 90. Es muy  interesante disfrutar del resto de expresiones artísticas que realizaba. Él componía música con la guitarra española, pintaba, esculpía y esto se refleja en su obra, en la manera de entender su trabajo arquitectónico. También están presentes esos claroscuros, esas aristas que podemos encontrar en el conjunto de la obra de cualquier arquitecto o creador de la talla de Higueras porque básicamente era una persona que estaba continuamente experimentando, buscando nuevos caminos en la arquitectura”, explica el profesor.

La libertad, característica fundamental de su obra

Los expertos consultados por Idealista/news coinciden a la hora de definir su obra. Todos destacan su libertad a la hora de trabajar. Su libertad conceptual, técnica y formal. Su libertad a la hora de enfrentarse a un proyecto nuevo.

“Una de las cualidades más interesantes que tenía Higueras era la capacidad de trabajar un material como el hormigón de una manera muy artesanal, casi con las manos, de forma muy expresiva. Además, era especialmente cuidadoso a la hora de enfrentarse a lo que otros considerarían detalles sin importancia, como el entorno donde situaba el edificio y cómo ejecutaba el uso del mismo”, asegura Manrique.

Un ejemplo claro es el edificio del Instituto de Patrimonio, conocido como la Corona de Espinas. “Fernando elige como ubicación del edificio la Ciudad Universitaria. Era 1965 y muchos lo criticaron porque no había nada en esa zona, pero Fernando quería estar muy cerca de la Escuela de Arquitectura y la Universidad de Bellas Artes. Quería nutrir al Instituto de Patrimonio con los profesionales que terminaban sus estudios”, relata Botia.

“Desde el punto de vista técnico es muy interesante también la flexibilidad con la que trabaja el programa. Higueras decía que había tenido 13 directores y 13 usos diferentes mientras estaba desarrollando la obra. Esa habitación donde todo el mundo se puede ver desde una parte del edificio a la otra es un espacio abierto que permite que cualquier uso pueda desarrollarse en él”, describe el profesor universitario.

El rascainfierno, la casa de un genio

Una de sus obras más paradigmáticas fue su propia vivienda, ahora sede de la Fundación que lleva su nombre. En la calle Maestro Lassalle de Madrid Higueras decidió construirse una casa bajo tierra, el llamado Rascainfierno. “Se fue allí a vivir en el año 1975. Un sitio elegido por artistas, escritores, músicos para sus reuniones y tertulias. A partir de 2002, cuando cerramos el gran estudio de Avenida de América 14, nos trasladamos también a trabajar”, describe Botia.

Higueras excavó a pico y pala un hueco en su jardín de 9 x 9 metros de lado. Y a pesar de estar enterrado a siete metros, el hábitat posee una calidad espacial con un enorme lucernario formado por cuatro claraboyas que ventila e ilumina la estancia con una luz cenital. La temperatura ambiental es muy estable durante todo el año, entre 16 y 26 grados, manteniéndose fresca en verano y cálida en invierno. 

“Ahora está de moda la sostenibilidad, pero Higueras ya construyó en los 70 un edificio sostenible. Yo digo siempre que es la interpretación de la cueva en una ciudad”, nos cuenta la responsable de la exposición.

Más allá de las modas

Higueras, como todos los genios, presentaba su doble personalidad. Fue un tipo franco y rebelde que jamás hincó la rodilla ante el dictado de las tendencias. Pintor, músico, escultor, fotógrafo. Todo un humanista que huía de lo políticamente correcto.

“No se guardaba una opinión aunque supiera que podía molestar. Esto le pasó factura pero, afortunadamente, el tiempo pone todo en su lugar. Fernando era batallador por naturaleza, una persona muy especial. Él decía que para no pasar de moda nunca debías pretender estar a la moda", cuenta Lola Botía a Idealista/news.