Premiados de la IV edición de los Premios Escala de Interiorismo

Los Premios Escala de Interiorismo celebran su IV edición con un mensaje unánime: el diseño transforma vidas

La Real Fábrica de Tapices de Madrid volvió a convertirse en el epicentro del interiorismo español en la noche del 18 de junio, cuando IDEQUO —antigua Escuela Madrileña de Decoración— celebró la IV edición de los Premios Escala de Interiorismo. Una velada que, galardonado tras galardonado, fue construyendo un relato común: el interiorismo, la arquitectura y el diseño tienen el poder de cambiar la vida de las personas.
(De izq. a dch.): Henry Berczely, Aitor Viteri y Amaya Baña, CEO, Director Académico y Directora de Alumni Experience

La Escuela Madrileña de Decoración cambia de nombre y se transforma en IDEQUO - The Interior Design School

Tras más de 18 años, la Escuela Madrileña de Decoración (Esmadeco) abre un nuevo capítulo en su historia y pasa a llamarse IDEQUO - The Interior Design School. Bajo esta nueva marca, la plataforma de interiorismo apuesta por un modelo educativo más moderno, internacional y experiencial, sin perder la excelencia y el legado que han marcado su historia. Este nuevo nombre tiene un significado: es una fusión de IDE (idea, interiorismo, decoración) y QUO (del latín, “punto de partida”), que encierra el espíritu de libertad y creación.
III Premios Escala

El talento y la creatividad brillan en la gala de los III Premios Escala de Interiorismo

La pasión por el interiorismo volvió a brillar en Madrid durante la celebración de la III edición de los Premios Escala, una cita que se consolida como referencia en el mundo de la decoración, la creatividad y el talento. La Real Fábrica de Tapices acogió una noche inolvidable en la que fueron reconocidos profesionales consagrados y nuevos valores, en un entorno que conjuga la tradición con la modernidad.
Galardonados en la gala de los II Premios Escala de Interiorismo

Noche de emociones y glamour en los II Premios Escala de Interiorismo

Una declaración de amor al diseño y al interiorismo, un amor compartido por las figuras consagradas y nuevos valores. Eso fue la segunda edición de los Premios Escala de Interiorismo, en la que no faltaron sonrisas y lágrimas de emoción, palabras y gestos de agradecimiento, complicidad, glamour, reivindicación y orgullo por un oficio nacido para embellecer nuestras vidas, ya sea en espacios públicos, privados o de ficción. Todos estos sentimientos se citaron ayer en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, escenario de la segunda edición de los Premios Escala, creados por la Escuela Madrileña de Decoración.