Cuando el viajero se adentra en Cantabria, además del paisaje, se ve sorprendido por una arquitectura rural muy particular, en la que destacan las casonas barrocas montañesas. Estas conviven con casas llanas, casas pajaretas, palacios, torres medievales… edificios que forman parte de la esencia del patrimonio civil de Cantabria. Destacan los conjuntos de interés arquitectónico donde aparecen estas tipologías. Pero también cuenta con edificios modernos, como es el caso del Palacio de Festivales de Cantabria, situado en Santander, y diseñado por el arquitecto Sáenz de Oiza.