¿Comprar una casa reformada o sin reformar? es una pregunta muy frecuente para el comprador de una vivienda. Por lo general, una casa sin reformar suele ser más barata y te permite rehabilitarla de arriba abajo a tu gusto. Pero antes de iniciar el lavado de cara hay que analizar los puntos fuertes y débiles de la vivienda, como el aislamiento o la iluminación. También hay que ver los nuevos materiales que hay en el mercado para evitar las obras por completo.
Es la gran pregunta de muchos demandantes de vivienda de segunda mano: comprar una casa para reformar o ya reformada. Según Jon Goitia de la Torre, arquitecto y propietario de Goitorre S.L., todo depende del precio final, ya que si se trata de una vivienda barata lo más normal es que esté sin reformar. También depende de la capacidad financiera del comprador. Por ejemplo, la tasación de una vivienda antigua suele ser baja por la depreciación del interior y convendría reformarla pero para eso hay que afrontar un coste mayor. En caso de comprar un piso a reformar, su recomendación es que, en la medida de lo posible, no se reforme con distribuciones extrañas
Expertos consultados por el diario cinco días aseguran que en lugar de ver como un coste la rehabilitación de edificios para adaptarlos a las exigencias de eficiencia energética, hay que verlo como los ahorros del futuro. Ha de verse como una inversión y tener muy clara la relación coste-beneficio.
En España hay más de 12 millones de viviendas, casi la mitad del parque de casas total, con una antigüedad de 30 años que necesitan reformas. Y con la crisis la gente cambia menos de vivienda.
Recibe nuestras últimas noticias en tu correo electrónico Suscribirse