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Renta 2017: las deducciones y exenciones fiscales para los desempleados

Autor: Redacción

2017 cerró con un nuevo récord al firmase casi 20 millones de contratos temporales y sólo 2 millones de contratos indefinidos. La pérdida de empleo tiene también repercusiones en la declaración de la renta, como la deducción de los gastos de defensa jurídica o la exención de la indemnización por despido objetivo. El objetivo es reducir la factura fiscal para la persona que se ha quedado sin trabajo.

Hay que tener en cuenta varios aspectos en la declaración de la renta si has perdido tu trabajo en 2017, tal y como recoge la web fiscal-impuestos.com:

1.-Deducción de los gastos de defensa jurídica 

En caso de haber habido litigios con la empresa que le ha despedido, es posible deducir los gastos de defensa jurídica con el límite de 300 euros anuales. Son deducibles los gastos de abogados, procuradores o graduados sociales, derivados de un despido, de la extinción de un contrato o de reclamaciones de cantidades derivadas de la extinción de la relación laboral en vía judicial.

2.- Deducción fiscal por movilidad geográfica 

Se trata de una deducción para recuperar un dinero importante por parte del parado. Para tener derecho a esta bonificación hay que cumplir dos requisitos de forma obligatoria:

- Estar desempleado e inscrito en la oficina de desempleo.

- Que el nuevo puesto de trabajo exija el cambio de residencia, es decir, que la residencia habitual sea diferente a la localidad donde se trabaje.

Cumplidos estos dos requisitos se tendrá derecho a una deducción en la declaración de la renta de 2.000 euros anuales, que se aplicarán durante dos años, el del traslado y el siguiente.

3.- Exención de las indemnizaciones por despido

Están exentas en el IRPF las indemnizaciones por despido o cese del trabajador, en la cuantía establecida con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores, según el artículo 7 de la Ley del IRPF. Esta exención tendrá un límite de 180.000 euros que es aplicable:

A despidos que se produzcan desde el 1 de agosto de 2014.

A despidos derivados de ERE o despidos colectivos cuando el ERE se haya aprobado o el despido colectivo se haya iniciado antes del 1 de agosto de 2014.

Cuando se extinga el contrato de trabajo con anterioridad al acto de conciliación, estarán exentas las indemnizaciones por despido que no excedan de la que hubiera correspondido en el caso de que el mismo hubiera sido declarado improcedente, y no se trate de extinciones de mutuo acuerdo en el marco de planes o sistemas colectivos de bajas incentivadas. Debiendo diferenciar en el año 2012 los despidos producidos hasta el 7 de julio de dicho año y los que se originan a partir de dicha fecha:

En los despidos producidos entre el 1 de enero de 2012 y 7 de julio de 2012, estarán exentas las indemnizaciones por despido cuando el empresario así lo reconozca en el momento de la comunicación del despido, y siempre y cuando la indemnización no exceda de la cuantía que le hubiera correspondido en el caso de que este se hubiera declarado improcedente.

En los despidos producidos a partir del 7 de julio de 2012, solo estarán exentas las indemnizaciones reconocidas en acto de conciliación o en resolución judicial.

Sin perjuicio de lo dispuesto en los párrafos anteriores, en los supuestos de despido o cese consecuencia de expedientes de regulación de empleo, tramitados de conformidad con lo dispuesto en el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores y previa aprobación de la autoridad competente, o producidos por las causas previstas en la letra c) del artículo 52 del citado Estatuto, siempre que, en ambos casos, se deban a causas económicas, técnicas, organizativas, de producción o por fuerza mayor, quedará exenta la parte de indemnización percibida que no supere los límites establecidos con carácter obligatorio en el mencionado Estatuto para el despido improcedente, esto es, 33 días por año de servicio hasta un máximo de 24 mensualidades.

4.- La capitalización por desempleo no tributa

Hay muchos desempleados que ante la dificultad de encontrar un trabajo digno optan por estar por cuenta propia y montar su negocio. Según el Real Decreto-Ley 4/2013, aprobado en febrero de 2013 dentro del marco del plan de choque para fomentar la actividad de los emprendedores en España, el 100 % de las cantidades percibidas por la capitalización de la prestación por desempleo están exentas del IRPF.

Pero ojo, esta exención se mantiene si el autónomo mantiene su negocio abierto durante 5 años. Si la actividad cesa antes, entonces el beneficiario tendrá que pagar a Hacienda el IRPF correspondiente a ese periodo de tiempo. Desde la web fiscal-impuestos.com señalan que es importante considerar la posibilidad de compatibilizar el alta como autónomo con un trabajo por cuenta ajena, para evitar tributar en el IRPF las cantidades percibidas por la capitalización del paro. Son pocos los nuevos autónomos que se dan de baja para aceptar una oferta de trabajo por cuenta ajena y luego reciben una reclamación de la Agencia Tributaria.