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Ojo con los errores en el borrador del IRPF: Hacienda puede sancionarte si no declaras las rentas

Autor: Redacción

Al hacer la declaración de la Renta es muy habitual que el contribuyente confirme el borrador del IRPF y que, por tanto, dé por buena la información facilitada por la propia Hacienda. Sin embargo, una reciente resolución del Tribunal Económico Administrativo (TEAC) señala que los “olvidos” de la Agencia Tributaria pueden suponer una sanción al contribuyente. Por eso, lo recomendable es no fiarse del borrador y declarar todas las rentas.

En el caso planteado ante el TEAC, los rendimientos omitidos en el borrador del IRPF y que el contribuyente no declaró eran los correspondientes al trabajo como empleada de hogar, unos rendimientos que no están sujetos a retención y que por eso no figuraban en el borrador. “Por eso la contribuyente entendió que tampoco debían tributar”, asegura José María Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico.  

Y Hacienda no incluyó esas rentas en el borrador del IRPF porque al no estar sujetas a retención, el contribuyente no está obligado a informar. Por eso, la Agencia Tributaria regularizó la situación de la empleada del hogar y la hizo tributar por las rentas omitidas, además de pagar una sanción tributaria.

José María Salcedo señala que la sanción, recurrida por la contribuyente, fue anulada por el TEAR de Aragón, al considerar que no hubo comportamiento culpable. De hecho, estima que los rendimientos del trabajo no se incluyeron en la declaración de IRPF porque no se recogían en la información suministrada por la Agencia Tributaria en los datos fiscales. Es más, el TEAR considera que actuó de manera diligente.

Pero esta resolución fue recurrida ante el TEAC por la Agencia Tributaria por considerarla perjudicial para el interés general.

Salcedo señala que, en el caso planteado, se solicita al TEAC que unifique el criterio legal, en el sentido de declarar que “en los supuestos en los que se presente la declaración de IRPF de conformidad con una información errónea o no completa suministrada por la AEAT en los datos fiscales, es posible que se produzca una infracción tributaria si existe culpabilidad del contribuyente”.

Y el TEAC se ha acogido a este criterio: no puede confirmarse que no exista culpabilidad cuando se declara conforme al borrador del IRPF recibido, y se omiten rentas.

“Es evidente que, en muchos casos, dicha culpabilidad no existirá, y realmente el error en el borrador habrá condicionado totalmente al contribuyente, motivando que la no inclusión de tales rentas no suponga por su parte una actuación culpable, ni siquiera a título de simple negligencia”, comenta José María Salcedo.

Sin embargo, hay casos en los que no se informa a Hacienda de la percepción determinadas rentas, como es el caso de las rentas inmobiliarias obtenidas por propietarios que destinan su vivienda, en determinadas épocas del año, al alquiler turístico. En estos casos, Hacienda no tendrá fácil conocimiento de la obtención de dichas rentas, pero el contribuyente sí sabe que las ha obtenido. Por ello, el no declarar dichas rentas porque no vienen en el borrador sí podría significar una actuación culpable. No obstante, Hacienda debe demostrar la existencia de dicha culpabilidad.

El TEAC concluye que, si no se permite la posibilidad de sancionar en estos casos, se estará promoviendo que los contribuyentes no incluyan las rentas olvidadas por el borrador del IRPF.

Salcedo recomienda no reconocer nunca la existencia de errores o despistes al hacer la declaración.

“La decisión de sancionar vino motivada por el escrito presentado por la contribuyente, en el que daba su conformidad a la liquidación, y reconocía que no había declarado dichas rentas porque creyó que no estaban sujetas, al no llevar retención ni figurar en el borrador del IRPF”, sostiene el abogado, para añadir que “alegaciones de este tipo es muy frecuente encontrarlas, y lo cierto es que normalmente se vuelven contra el contribuyente”.  Y es que, si el contribuyente reconoce que obró de forma culpable o negligente, Hacienda ya no tendrá que esforzarse en probar dicha culpabilidad, que ya habrá sido reconocida.

Y es que, recuerda el experto que para imponer una sanción tributaria, Hacienda debe probar la culpabilidad del contribuyente. No es necesario una conducta dolosa, basta con que haya existido una negligencia en su actuación. Por ello nunca deben reconocerse errores o despistes, concluye José María Salcedo.