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Plusvalía municipal: se abre la puerta a una segunda oportunidad para quienes reclamaron sin éxito

Pixabay
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El Tribunal Supremo tiene sobre la mesa decidir si es posible volver a solicitar una nueva reclamación contra la Plusvalía municipal, tras una primera desestimación.  La resolución judicial que se dicte podría dar alas para que los contribuyentes vuelvan a la carga contra este impuesto que se paga al vender, heredar o recibir una vivienda en donación.

El Alto Tribunal ha acordado admitir a trámite el recurso presentado por el despacho Garrigues y decidirá “si el obligado tributario, una vez desestimada en vía administrativa su solicitud de rectificación de autoliquidación y devolución de ingresos indebidos y una vez firme tal desestimación, puede, dentro del plazo de prescripción, instar una segunda solicitud fundada en hechos sobrevenidos o en motivos diferentes de los invocados en la primera solicitud”.

Y es que la batalla de los contribuyentes contra este impuesto viene ya de lejos. José María Salcedo, socio de Ático Jurídico, recuerda que ya en 2012 se cuestionó la fórmula de cálculo del impuesto por considerar que gravaba el incremento de valor que el terreno tendría en los años siguientes a su transmisión y no el obtenido desde que se adquirió.

Otra batalla legal ha sido la de declarar inconstitucional este impuesto cuando se vende un inmueble a pérdidas. Así lo reconoció el Tribunal Constitucional en una sentencia del 11 de mayo de 2017. Pero la Plusvalía municipal también ha sido declarada inconstitucional en aquellos casos en los que la cuota a pagar resulta igual o superior al incremento de valor obtenido en la transmisión.

Con estos mimbres, le toca ahora al Supremo resolver el caso y determinar si los contribuyentes pueden volver a reclamar la devolución de lo pagado de más tras un primer intento fallido.

Quiénes podrán reclamar por segunda vez

En caso de que el Supremo decida decantar su veredicto hacia el contribuyente, su criterio sólo sería aplicable a quienes autoliquidaron el impuesto y vieron desestimada su solicitud de rectificación. Por tanto, no se podrá aplicar en aquellos contribuyentes que recibieron una liquidación, la recurrieron y vieron desestimado su recurso.

“Esto se debe a que la solicitud de rectificación de la autoliquidación puede plantearse durante los cuatro años siguientes a la presentación del impuesto. Por ello, puede discutirse si, dentro de dicho plazo, es posible realizar una nueva solicitud. Y esto no ocurre en el caso de una liquidación, que solo puede ser recurrida en el plazo de un mes”, señala Salcedo.

Esta nueva reclamación debería presentarse antes de que cumpla el plazo de prescripción, que es de cuatro años contados desde el último día que había para presentar el impuesto. Pero en este caso, el plazo de cuatro años se contaría desde la resolución de la primera reclamación.

El socio de Ático Jurídico hace hincapié en que si un contribuyente cree que tiene posibilidad de solicitar una nueva rectificación que está a punto de prescribir, lo recomendable es presentarla ya antes de que el derecho a formular la solicitud se extinga. Así, podrá beneficiarse de un hipotético pronunciamiento del Supremo favorable al ciudadano.

A la hora de determinar las alegaciones en la segunda reclamación, Salcedo recomienda que se basen en hechos sobrevenidos o en motivos diferentes a los alegados en la primera reclamación fallida, como, por ejemplo, que la venta de la vivienda se hizo a pérdidas.

En definitiva, “la fijación de una doctrina favorable a esta segunda oportunidad abriría la puerta a que muchos contribuyentes pudieran presentar una nueva solicitud de rectificación y devolución de ingresos indebidos para recuperar lo pagado en su día en concepto de plusvalía municipal”, sentencia José María Salcedo.