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Renta 2020: cómo declarar el alquiler del piso turístico durante la pandemia

Estos ingresos percibidos se tendrán que reflejar en la declaración de la renta como rendimientos del capital inmobiliario

Rentalia
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Autor: Redacción

¿Playa o montaña? A estas alturas, la mayoría de nosotros tiene ya decidido lo que hará este verano y los propietarios de las casas de vacaciones están cerrando las últimas fechas libres que les quedan en el calendario. El alquiler vacacional se ha convertido en una de las opciones más ventajosas para disfrutar de unos días de descanso y, prueba de ello, es que este mercado crece cada año.

Pero ahora también es momento de declarar el alquiler procedente del piso turístico. Estos ingresos percibidos se tendrán que reflejar en la declaración de la renta como rendimientos del capital inmobiliario.

Tiempo en el que la vivienda está alquilada

Como hemos señalado, los ingresos que recibas tendrás que declararlos como "rendimientos de capital inmobiliario", siempre que no prestes servicios propios de la industria hotelera. Es importante saber cuáles son estos servicios hoteleros (también llamados servicios complementarios) ya que prestarlos o no influirán a la hora de saber si tienes que cobrar IVA a los turistas que alquilan tu vivienda.

El rendimiento neto por el que se tributa es el resultado de restar a los ingresos totales los gastos necesarios para obtenerlos.

Por otro lado, te facilitamos un listado con algunos de los gastos que puedes deducirte, pero recuerda: sólo podrás deducirte los gastos correspondientes al período de tiempo en el que el inmueble ha estado alquilado. Por lo que cuantas más semanas alquiles tu vivienda a turistas más gastos podrás desgravarte. Estos son los gastos:

Gastos de reparación y conservación del inmueble (ojo! no los de obras de ampliación y mejora); IBI; intereses de la hipoteca; tasa de basura; gastos de comunidad, seguros que cubran riesgos de la vivienda, gastos de amortización de la vivienda; gastos de agencias mediadoras o anuncios; gastos de luz agua, gas... y demás gastos debidamente justificados que estén directamente relacionados con el alquiler.

La deducción de los intereses y demás gastos de financiación, así como los gastos de reparación y conservación, no pueden exceder conjuntamente para cada inmueble de la cuantía de los rendimientos íntegros obtenidos.

Ejemplo de deducción de estos gastos: si en total alquilas la vivienda por un período de tiempo de tres meses, y pagas anualmente 400 euros de IBI podrás descontar 100 euros (la cuarta parte del importe total).

Revés fiscal del Supremo a los propietarios de pisos sin inquilino

El Tribunal Supremo ha decidido recientemente que los contribuyentes con inmuebles que han estado sin alquilar por no encontrar un inquilino no pueden deducirse los gastos que generan en la declaración de la Renta 2020. Este tema cobra más fuerza en plena pandemia, un momento en que ha aumentado la oferta de propiedades en alquiler y el número de pisos turísticos vacíos.

Recordamos que la ley del IRPF permite en su artículo 23 la deducción de algunos gastos relacionados con el alquiler de inmuebles, ya sean viviendas, locales u oficinas, cuando tributan como rendimiento del capital inmobiliario en la declaración de la Renta 2020. Pero ¿qué pasa con los inmuebles que están puestos en alquiler y no logran un inquilino? Es la cuestión que acaba de resolver el Supremo.

El Alto Tribunal se alinea esta vez con Hacienda al considerar que deben imputar las rentas, es decir, deben tributar por el 1,1 o 2% de su valor catastral en la declaración de IRPF (en base al art. 85 de la Ley del IRPF). “El legislador entiende que todo inmueble, que no sea la vivienda habitual, es susceptible de generar una renta o un ingreso, de modo que grava en el IRPF, con un mínimo equivalente al 2% o 1,1% del valor catastral según los casos, la mera posibilidad de obtener esa renta”, señala el Supremo. Por todo ello, considera que” las rentas procedentes de bienes inmuebles, que no se encuentran arrendados ni subarrendados, pero que están destinados a serlo, tributan como rentas imputadas”.

“Estamos ante una sentencia muy perjudicial para los arrendadores de inmuebles, ya que les impide deducir los gastos que, sí o sí, tienen que soportar para tener el inmueble listo para ser alquilado”, subraya José María Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico. Y no solo eso, sino que, además, les obliga a imputar rentas inmobiliarias por dichos inmuebles vacíos, a pesar de que, precisamente, por encontrarse en alquiler, no están a disposición del uso particular de sus propietarios, añade el experto.

En definitiva, aunque la vivienda turística haya estado desocupada, el propietario debe imputar la renta inmobiliaria que corresponda proporcionalmente a los días en que el inmueble no haya estado alquilado respecto al número total de días del año.

A esto se suma que estos propietarios tampoco podrán deducir los gastos que generen las viviendas, mientras han estado sin inquilino, pero en disposición de ser alquilados. Es decir, el Supremo considera que los arrendadores de inmuebles tampoco pueden deducirse los gastos que genera, como luz, agua, gas, IBI, seguros o los gastos de comunidad, mientras están vacíos y sin inquilino

Los gastos de reparación y conservación del inmueble sí son deducibles

Aunque el Supremo no trata esta cuestión, José María Salcedo recuerda que la Dirección General de Tributos, en consulta V3146-18, había permitido la deducción de tales gastos de reparación y conservación efectuados en el inmueble antes de su arrendamiento, siempre que estén dirigidos, exclusivamente, y así se demuestre, a la futura obtención de rendimientos del capital inmobiliario, y no al disfrute, aunque sea temporal, del inmueble por su propietario.