Información sobre vivienda y economía

El ‘póster calefactor’ ruso creado para la estación espacial MIR, ¿La solución para ahorrar en calefacción en la Tierra?

Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

Una tecnología para resolver el problema de la temperatura y de la escasez de movimientos en la estación espacial rusa MIR, ha servido para crear una lámina de calefacción que se vende en España. Muchos dicen que funciona. Otros lo ponen en duda.

Todo empezó cuando, hace 20 años, los ingenieros espaciales rusos se enfrentaron a un doble problema: conseguir calentar el interior una nave que está en el espacio a muchos grados bajo cero, que la solución ocupara poco espacio y que, además, apenas gastase energía.

Tras muchos esfuerzos, los ingenieros crearon una lámina parecida a un póster que reunía todas esas ventajas. Luego se hicieron la siguiente pregunta: si este aparato funciona en el espacio, ¿Por qué no va a funcionar aquí abajo en la tierra?

Así nació Novomir500, vendido como ‘poster calefactor de bajo consumo’ que reúne, según la página web, las siguientes características: “quita la humedad y crea sensación de bienestar,  no seca el aire ni absorbe el oxígeno, seguro para los niños y mascotas, no se incendia ni quema al tocarlo”.

Además, para adaptarlo a los usos de la decoración moderna, el Novomir500 se presenta con un ‘diseño práctico y personalizable’. Puede ser un poster de colores o estar decorado con motivos infantiles, y el tamaño es de medio metro de ancho por 120 centímetros de largo.

En teoría, el gasto es de menos de 500 kw, más o menos la tercer parte de lo que gastaría un calefactor eléctrico habitual para un piso sin calefacción central. Alcanza una temperatura de 65 grados, según quienes lo han probado, y tiene la ventaja de que los niños pueden tocarlo sin peligro, porque el punto de contacto inmediatamente baja de temperatura.

El poster ha tenido gran éxito, sobre todo en el sur de España, donde la mayoría de las casas no cuenta con calefacción central debido a que suelen gozar de mejores temperaturas que el resto del país. Pero tarde o temprano se cuela el frío y por eso muchas casas, sobre todo en Cádiz, se han hecho con un poster.

El asunto se ha convertido en tal negocio, que se ha creado una página web (novomir500.com) donde se informa de los puntos de venta al consumidor. Cuesta unos 40 euros. Por la Red circulan muchos comentarios de personas encantadas con el invento ruso.

Sin embargo, para calentar una casa castellana sin calefacción central en invierno, ya es otra cosa: clientes que lo han probado en pisos de Madrid en invierno aseguran que no aumenta mucho la temperatura de los hogares, y que no se puede comparar a un calefactor tradicional.

Algunos blogs especialistas en consumo ven que la novomir500 no tiene nada de especial y hasta se atreven a llamarlo ‘engaño’ porque la mayor parte de sus cualidades ya las tiene cualquier calefactor. 

Pero hay más: al ser un aparato de energía radiante, solo eleva la temperatura de las cosas que están en un radio muy cercano, unos 2,5 metros. “La diferencia de este invento es que, como todas las placas radiantes, si te pones delante, te calienta la cara, pero lo de atrás te queda helado”, decían el un blog de ahorro. “Y si el calor te da en la cabeza, te quedarán los pies fríos”.

Otros denuncian que, como todo aparato eléctrico, la normativa obliga a tener una toma de tierra y la Novomir500 no la tiene. O bien que hay que dejarlo funcionando varias horas para sentir el calor, con lo cual lo que se ahorra en watios se pierde en horas.

Por cierto, la estación espacial rusa MIR acabó sus días en 2001, cuando se dejó que se desintegrara al entrar en la atmósfera de forma controlada.