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La impresora espía y los aeropuertos sin control: 10 escenarios apocalípticos del internet de las cosas

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Hay quienes se han parado a pensar sobre este nuevo fenómeno y no ven con buenos ojos que nuestros hogares se conviertan, prácticamente, en casas encantadas: televisiones que se accionan solas, cámaras de seguridad que muestran imágenes falsas, termostatos que hacen que tu habitación parezca un horno y, en el peor de los casos, un corazón que se para porque el marcapasos está sufriendo un ataque a través de internet.

Los siguientes son algunos de los escenarios más pesimistas - y desastrosos - en los que podría desembocar la internet de las cosas.

Una impresora espía

Un investigador londinense demostró que era posible manipular el 'software' que controla las acciones de una impresora Canon y después utilizar un programa para espiar los documentos que pasaban por ella. Y no solo eso: una vez dentro de la red de tu hogar, un ciberdelincuente podía acceder a cualquiera de los dispositivos que estuvieran conectados con la impresora y, también, atacarlos.

Contadores inteligentes capaces de dejarte a oscuras

Recientemente, un grupo de investigadores españoles descubrió que es posible tomar el control de un modelo de contador inteligente muy popular en nuestro país y que, de este modo, cualquiera con los conocimientos necesarios podría apagar o encender las luces de un barrio y hasta de una ciudad entera, así como suplantar la identidad de otra persona (para hacer que pague sus facturas). 

Bombillas locas

Si eres de esos que prefieren controlarlo todo con un mando a distancia – porque se está muy a gusto en el sofá, ya lo sabemos – puede que te seduzca la idea de instalar en tu hogar las bombillas ‘LIFX’. Se conectan al wifi y te permiten apagar y encender las luces desde un 'smartphone'.

¿El problema? Se ha demostrado que un atacante se puede hacer con el control de la 'app' para burlarse del indefenso propietario, apagando y encendiendo las luces de su dormitorio como si no hubiera un mañana. 

Termostatos infernales

Los aparatos de la marca Nest (propiedad de Google) son capaces de tener en cuenta la actividad del habitante de una casa, conocer sus gustos y sus necesidades y controlar la temperatura en función de todo ello. Sin embargo, tú y tu máquina no sois los únicos que podéis controlar esa temperatura: ahora cualquiera, con buenas o malas intenciones, puede hacerlo desde fuera (es fácil e incluso hay manuales en la Red). Es posible que te congeles en invierno, o que te ases – literalmente – en cualquier época del año.

Coches temerarios

Vulnerar un automóvil puede ser catastrófico para quien lo conduce. Los investigadores Charlie Miller y Chris Valasek  aseguran que tener el vehículo conectado a internet (mediante el sistema de navegación o incluso a través de Bluetooth y el móvil)  puede  permitir que un atacante controle su dirección, lo aparque en medio de una autovía, frene de forma automática y, en definitiva, lo pilote de forma descontrolada y a distancia. Potencialmente mortal.

Fotos y vídeos para el público general  

Las fotos de tu cumpleaños, de tu amante o de ti mismo tomando el sol en una playa nudista ya no son solo tuyas. Famoso el caso de iCloud y famosas como Jennifer Lawrence, o la más reciente vulneración de Snapchat. Y es que subir tus archivos a la nube – sobre todo cuando son delicados - puede hacer que dejen de ser privados para siempre.

Aeropuertos sin control

La internet de las cosas posibilita que los ciberdelincuentes vulneren, también, las medidas de seguridad de aeropuertos para sus fines ilícitos (tráfico de drogas, de armas...), algo que puede llevar aparejadas numerosas consecuencias para la ciudadanía. Podrían, por ejemplo, proyectar imágenes falsas en las pantallas de rayos X que analizan los equipajes, por lo que cualquier cosa podría circular entre países.

Aviones y barcos confundidos  

Enviar un mensaje falso a un barco o avión para que cambie de rumbo, interrumpir las comunicaciones con buques y aeronaves en operaciones militares, comprometer los satélites o instalar programas para controlarlos es algo que ya puede suceder en estos tiempos.

Ni siquiera es imposible hacer que un avión se estrelle, incluso con personas dentro. El hacker Hugo Teso, que ha estudiado el ámbito de la seguridad en aeronaves, asegura que es posible tomar el control de un aparato con un móvil y darle instrucciones a distancia.

Ni en el baño estás a salvo

Tu inodoro puede jugarte malas pasadas, sobre todo si utilizas el Inax Satis, que funciona por Bluetooth y que ya ha traído de cabeza a muchos que, al ir a hacer sus necesidades, han visto como su tapa empezaba a subir y bajar y el dispositivo echaba agua a pesar de no haber terminado la faena. La molestia para el usuario puede ser importante.

Tu salud, en peligro

Desgraciadamente también hay quien utiliza sus artes cibernéticas para atacar dispositivos ligados a la salud. Recientes ataques en hospitales de Estados Unidos son un ejemplo claro de este aspecto. Eso ha llevado a los profesionales médicos a preocuparse por la posibilidad de que un marcapasos conectado a la Red u otros aparatos sanitarios sean atacados.