Información sobre vivienda y economía

Madrid se aleja del cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad en la edificación

Autor: Juanjo Bueno (colaborador de idealista news)

En septiembre de 2015, 193 países se comprometieron a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030. Entre ellos, España.

La Agenda 2030, puesta en marcha por Naciones Unidas, gira en torno a 17 ODS, tantos como número de comunidades autónomas existen en nuestro país. Precisamente sobre el comportamiento que estas están teniendo en relación a la organización temática de los distintos ODS, trata el último informe (17x17) elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad (OS).

“Este estudio, pionero en nuestro país, se empezó a diseñar en el año 2015, cuando nos llamó la atención la coincidencia de las 17 CCAA y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, con lo cual imaginábamos un gran cubo en el que todas las políticas y todos los ODS, con sus correspondientes metas, tenían que estar alienados con los territorios”, recuerda Fernando Prieto, Doctor en Ecología y miembro del Observatorio. Pero no fue hasta la primavera de 2018 cuando el OS empezó a trabajar con sus socios Ais Group y la Fundación Ciudadanía en este informe.

Pionero en España, el estudio 17x17 apunta a la falta de homogeneidad en el cumplimiento de los ODS por parte de las CCAA. Ninguna Comunidad tiene los casi 200 indicadores analizados en valores positivos y, por lo tanto, podemos decir, sin riesgo a equivocarnos, que ninguna es totalmente sostenible.

Uno de los sectores en los que se evidencia esta disparidad es en la edificación, área estratégica para el cumplimiento de la Agenda 2030. De entre los ODS que afectan más directamente a la construcción sostenible, destacan el ODS 7 (Energía asequible y no contaminante) y el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles).

ODS 7: Energía asequible y no contaminante

Garantizar el acceso universal a servicios de energía asequibles y modernos y aumentar sustancialmente el porcentaje de la energía renovable son algunas de las metas para el año 2030.

En un escenario en el que España ofrece precios muy elevados de energía doméstica, siendo la consecuencia inmediata el elevado porcentaje de pobreza energética (alcanza el 23,2% entre los hogares con menos recursos), el principal problema energético es la dependencia exterior y la inoperancia de las políticas de implantación de energías renovables.

En el caso del ODS 7 (Energía), el informe observa cada CCAA con un gran desarrollo de energías renovables, como Castilla y León, y otras que tienen un escaso, por no decir nulo, desarrollo, siendo el caso más representativo Madrid.

Castilla y León presenta un gran desarrollo en energías renovables, tanto eólica como hidráulica, si bien el porcentaje de potencia de fotovoltaica respecto del total nacional es bajo. “Donde muestra gran capacidad de mejora es en pobreza energética (incapacidad para mantener el hogar a temperatura adecuada)”, destaca Prieto.

“Madrid, en cambio, no es más que un gran sumidero de energía sin ningún desarrollo de energías renovables”, dice el portavoz del Observatorio. Además, presenta elevados valores de pobreza energética.

Según el OS, la comunidad madrileña debería poner placas y fachadas solares en todas sus superficies disponibles para contribuir a bajar el precio de la luz. “No se trata solo de nuevos desarrollos sino de poner tejados solares en todas las superficies ya existentes, polígonos, polideportivos, casas particulares, etcétera”, señala Prieto.

Del ODS dedicado a la Energía sorprende la diversidad de situaciones en cuanto al desarrollo de renovables y que este no coincida con las situaciones más favorables. Por ejemplo, en las Islas Canarias y Baleares todavía no hay un desarrollo importante de la fotovoltaica.

La pobreza energética o la rehabilitación también han sido muy diferentes en las distintas Comunidades, lo que indica que estas políticas horizontales no se están desarrollando de una forma homogénea en España.

ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles

El ODS 11, dedicado a Ciudades y comunidades sostenibles, es, quizás, uno de los objetivos donde España obtiene una puntuación más destacable. Por ejemplo, muestra, con un 5,4%  sobre la población total, una de las tasas de hacinamiento en viviendas más bajas de Europa en 2016 (último dato de Eurostat).

Tampoco la exposición a la contaminación del aire por partículas es de las más elevadas de Europa, mientras que, según el informe, la percepción del ruido en viviendas (16,2% de la población que declara problemas en 2016) es la mejor de la UE-15 tras las de Finlandia (12,5%) e Irlanda (7,9%).

Por lo que respecta a nuestro territorio, las capitales con rentas elevadas son las que ofertan la vivienda más cara y sufren en ocasiones procesos de gentrificación y desarreglos por influencia del turismo (Madrid, País Vasco, Baleares, Cataluña). “No obstante”, dice el informe, “a excepción de Baleares, son, junto a Navarra, las Comunidades que realizan un esfuerzo superior en oferta de VPO para moderar el problema del acceso a la vivienda”. El País Vasco encabeza el ranking con un 18,76% de VPO respecto a la vivienda libre, seguida de Navarra (17%), Madrid (16%) y, sorpresivamente, Extremadura (10%).

Asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados y reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, prestando especial atención a la calidad del aire, son algunas de las metas para 2030.

Llegados a este punto, el informe plantea a las CCAA una serie de soluciones para alcanzar los ODS 7 y 11.

Sobre el ODS relacionado con la Energía parece evidente el desarrollo de políticas energéticas basadas en renovable y recuperar las concesiones hidroeléctricas para que las propias CCAA sumen los impactos de estas tecnologías y reciban los beneficios que originan”, asegura Fernando Prieto. Y añade: “No es admisible la falta de buenas condiciones que origina el despoblamiento masivo en la "España vaciada", por ejemplo de Castilla y León o Aragón, mientras contribuyen de una forma importante a las energías renovables de este país”.

El OS demanda un mayor número de ayudas a la rehabilitación y soluciones definitivas a la pobreza energética tanto para calor como frío, en un escenario de aumento de olas de calor y de subida de temperaturas.

Por otro lado, y en relación al ODS dedicado a las ciudades, la vivienda sigue siendo un reto importante. “En este sentido”, argumenta Prieto, “las CCAA deben habilitar políticas y programas específicos para descarbonizar y mejorar las condiciones de una parte cada vez más importante de la ciudadanía que quiere vivir en las ciudades”. 

Plantea una política de vivienda similar a la diseñada en la Declaración de Cáceres, transporte público no basado en combustibles fósiles o disminución de los impactos de las ciudades, políticas de depuración integral de todas las aguas, zonas peatonales en las ciudades y pueblos, realización de anillos verdes alrededor de todas urbes e integración de la biodiversidad en las mismas.

“El reto de la crisis climática y la adaptación necesaria al aumento de las temperaturas es algo a lo que tendrán que hacer frente las ciudades en esta próxima legislatura”, concluye Fernando Prieto.