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Del almacén a tu casa: el viaje de un paquete de Amazon en su centro logístico más robotizado de España

Más de 25 millones de productos a un solo click. Esto es lo que ha conseguido poner al alcance de gran parte de la población española Amazon con su sistema de venta online y su red logística. Comprar algo en su tienda online y recibirlo al día siguiente en casa, aunque parezca magia, es más bien un sistema logístico diseñado al más mínimo detalle para el gigante estadounidense, que ha abierto las puertas de su centro logístico ubicado en el Prat de Llobregat de Barcelona, el más robotizado de España, a idealista/news. Te explicamos cuáles son los cuatro pasos que necesita Amazon para hacer su ‘magia’.

Operativo desde octubre de 2017, este centro logístico cuenta con una superficie construida de más de 60.000 m2, "lo que equivale a ocho campos de fútbol”, dicen desde la empresa, si bien la superficie total de construcción es de más de 200.000 m2. El complejo da empleo a más 1.800 personas.

Los productos que desembarcan en el almacén logístico de Amazon hacen una travesía desde que entran hasta que salen a través de cintas transportadoras que es similar a la distancia en ferry entre Ibiza y Formentera, o lo que es lo mismo, más de 2,5 km.

Tenemos una red de 40 centros por toda Europa que funcionan como uno”, explican desde Amazon. Esto explica que (casi) siempre tengan lo que buscas. “Si no está en nuestros almacenes de España, lo tenemos en los de Francia, o Reino Unido, y lo mejor es que siempre podemos asegurar una entrega rápida”, dicen.

Pasear por los pasillos de este complejo es una fantasía consumista. Nos paramos a observar las cajas y cajas que entran en el almacén en lo que ellos llaman la fase de ‘receive’ (recibimiento de la mercancía). Cuando estamos en esa estación, empiezan a verse cajas de una marca que fabrica utensilios de silicona para hacer helados, otra con un mapamundi que funciona con móviles y tablets y otra con flotadores. Todo para nutrir y alimentar este gran centro de productos muy variados.

En el primer proceso un empleado de Amazon recibe una caja con palets, se desprecintan y se comprueban los productos. Acto seguido se escanean y se registra su entrada en el centro y se meten en unas cajas negras que, subidas a una cinta transportadora, suben al siguiente nivel de la nave logística para dar comienzo al segundo paso, quizá el más mágico e impresionante de todo el recorrido.

'Stow': el baile de los robots y las estanterías

La segunda fase se conoce como ‘stow’ (colocar en inglés). El centro cuenta con 6.000 'drives' (robots) y 50.000 'pods' (estanterías móviles donde se almacenan los productos). En una zona acotada para ellos, los 'drives' y los 'pods' circulan para almacenar los productos que se acaban de recibir. Como dato curiosos, cada 'drive' puede levantar '1.500 kg, el peso de un hipopótamo adulto.

Pero antes de colocarlo en las estanterías, un operario recibe los productos y los mete en una estantería a mano. Esta llega a el por orden del sistema, que se ha encargado de localizar la que está más vacía y más cerca del operario. Y llega subida a un 'drive', que luego se encargará de devolverla a su sitio.

Pick&Pack: lo que pasa cuando haces ‘click’

Estás en tu sofá, viendo tu serie preferida y te acuerdas de que necesitas para mañana el regalo de tu sobrino. Un muñeco de Spiderman que lleva pidiéndote hace semanas. Entras en Amazon y le das a comprar, con la seguridad de que mañana te llegará a la oficina. Desde ese ‘click’, hasta que sale del almacén, no pasan ni dos horas, y los procesos se enmarcan en las fases de 'pick' y 'pack'.

El proceso de ‘pick’ (recogida en inglés) se efectúa una vez se ha llevado a cabo el pedido. El sistema localiza los productos y asigna el pedido a un operario, siempre siguiendo unos parámetros inteligentes y eficientes, es decir, siempre se encargará una tarea al operario que quede más cerca de un producto en cuestión para que la ruta de los robots sea la más óptima.

Una vez localizado el producto, el operario lo deposita en una caja negra que se va directamente al último paso, el de 'pack' (empaquetado en inglés).  El último paso es escanear el producto. El sistema le dice al operario qué caja va a necesitar, mientras una máquina corta la medida exacta de cinta adhesiva que necesitará para cerrar el paquete. Se imprime un código de barras para pegarlo en el paquete que, en su camino hacia el camión de reparto, será escaneado e intercambiado por una etiqueta con la dirección al cliente. Un paso que se guarda hasta el último momento para preservar el anonimato del receptor.

Invirtiendo en España

La red logística de Amazon en España comenzó con su centro logístico de San Fernando de Henares (Madrid), que comenzó a operar en 2012, un año después de la puesta en marcha de Amazon.es. A lo largo de los últimos siete años, la compañía ha abierto tres centros logísticos ubicados en El Prat, Martorelles y Castellbisbal (Barcelona), y otro, siendo el más reciente, situado en Illescas (Toledo).

Además, Amazon está operando también dos centros logísticos urbanos en Madrid y Barcelona, que proporciona entregas ultrarrápidas a sus clientes Prime en estas ciudades mediante Prime Now; así como un centro de distribución (Getafe) y 10 estaciones logísticas ubicadas en todo el país para reforzar sus servicios de entrega en beneficio de los clientes y vendedores. Recientemente, ha anunciado la apertura de un segundo centro de distribución en Barberá del Vallés, que contará con la tecnología 'Pegasus Drives'.