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Los acreedores de Marme recurren la adjudicación de la Ciudad Financiera a Santander

Ciudad Financiera Santander, Boadilla del Monte (Madrid) / Google Maps
Ciudad Financiera Santander, Boadilla del Monte (Madrid) / Google Maps
Autor: Redacción

El culebrón por la compra de la sede central del banco español en Boadilla del Monte (Madrid) ofrece un nuevo giro argumental. Los socios y acreedores de Marme, sociedad propietaria de la Ciudad Financiera hasta su concurso de acreedores en 2014, han recurrido a los juzgados el acuerdo entre la entidad presidida por Ana Botín y los hermanos Reuben, inversores que se llevaron la subasta del complejo por más de 3.000 millones.

Cuando todo parecía indicar que Santander iba a convertirse de nuevo en dueño de su Ciudad Financiera, tras más de un año de tiras y aflojas con los hermanos Reuben, una de las mayores fortunas del Reino Unido, la situación vuelve a dilatarse con la entrada en el ‘juego’ de los socios y acreedores de Marme, la sociedad propietaria del edificio hasta 2014.

Estos actores han presentado recursos ante el tribunal por el tratamiento de los intereses aplicados de un préstamo hipotecario devengado antes y después del concurso de acreedores y cómo va a afectar que finalmente sea la propia entidad bancaria la que vuelva a ser la propietaria del edificio.

Por contextualizar, Santander vendió la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid) entre 2007 y 2008 a Marme Inversiones por unos 2.000 millones de euros. Sin embargo, el acuerdo incluía una opción de recompra en 2048.

Sin embargo, Marme, constituida por Glen Maud y Derek Quinlan, entró en concurso de acreedores en 2014. Para poder pagar a los acreedores, entre los que se encuentran Caixabank, RBS o ING, se decidió vender la sede un proceso de subasta a finales de 2018.

A la subasta pujó la propia entidad presidida por Ana Botín, pero finalmente ganó la sociedad Sorlinda, creada por los hermanos Reuben, los famosos inversores británicos, con una oferta superior a los 3.000 millones de euros.

Santander, sin embargo, siguió buscando la manera de recomprar su sede hasta que el pasado mes de julio llegó a una solución amistosa para hacerse con Sorlinda, la sociedad creada ‘ad hoc’ para realizar la operación.