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El retraso en la venta de pisos nuevos pone en jaque la reclamación de sus desperfectos

los plazos para reclamar defectos de construcción empiezan a contar cuando se termina la obra
Autor: Elena

El comprador de una vivienda de obra nueva dispone de un plazo de tiempo en el que reclamar los posibles desperfectos que se detecten tras la compra. Los plazos van de uno a diez años en función de qué elementos estén afectados y empiezan a contar -ojo porque aquí está el problema- a partir de que la obra se recepciona por la promotora, no a partir de la fecha de compra por el comprador. Actualmente hay una gran cantidad de viviendas nuevas acabadas en las que la garantía está corriendo, lo que puede suponer un problema si el vendedor se declara insolvente tras la compra

La vivienda de obra nueva dispone de un plazo en el que se pueden reclamar los desperfectos que se detecten en el piso. Así, la ley de ordenación de la edificación (loe) protege al comprador al estipular que quien adquiera un piso con licencia de edificación posterior al 6 de mayo de 2000 cuenta con un plazo de entre uno y 10 años para poder reclamar defectos de acabado, funcionales o estructurales en la casa:

1) el plazo será de un año para defectos de acabado y estéticos, tales como imperfecciones en la pintura, puertas o cristales

2) se extenderá hasta los 3 años para defectos funcionales, que afectan al uso normal de la vivienda, como por ejemplo la aparición de humedades

3) llegará hasta los 10 años para defectos que afecten a elementos estructurales del inmueble

Pero ¿cuándo empiezan a contar estos plazos?

El plazo para reclamar los desperfectos en las viviendas nuevas, según la ley de ordenación de la edificación, comienza a contar desde la recepción de la obra por el promotor y no desde que la vivienda es adquirida por el comprador. "Dado que los plazos de garantía son de uno, tres y diez años (dependiendo si el daño afecta a acabados, habitabilidad o estructura) no sería de extrañar que, dado el panorama actual, muchas viviendas, cuando son finalmente vendidas ya hayan agotado su garantía de acabados y habitabilidad", apunta Iván López Fernández, abogado del despacho "de la llave y asociados"

El stock de vivienda nueva acabada y sin vender ascendía a 688.044 inmuebles a cierre de 2009, según datos oficiales, si bien el gobierno estima que la cifra se habría reducido a lo largo del primer semestre de 2010 hasta las 685.195 viviendas. Son cientos de miles de casas nuevas ya acabadas y que buscan un comprador, para las que las que el plazo de garantía ya ha empezado a contar. Este hecho, si bien no impide reclamar al promotor/vendedor que siempre será responsable contractualmente, sí impide reclamar al resto de agentes intervinientes (constructor, arquitecto, aparejador).

"El problema surge cuando el vendedor, tras la operación, deviene insolvente, hecho tristemente habitual, y hemos perdido la posibilidad de reclamar al resto de intervinientes en la edificación. En estos casos, aun teniendo una sentencia estimatoria de nuestras pretensiones, nos encontraremos con un promotor en concurso y unas enormes dificultades para lograr que se reparen los defectos de nuestra vivienda o se nos indemnice adecuadamente", explica López

Desde el despacho de abogados experto en derecho de la construcción, recomiendan al comprador de una de estas viviendas que examine con máxima cautela la propiedad a adquirir, además de que trate de informarse de la fecha de finalización de las viviendas, de posibles reclamaciones de otros vecinos que ya habiten el edificio y, si fuese posible, de la solvencia del vendedor



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