Tal y como ha pasado con los coches, con la llegada de la crisis los ciudadanos han cambiado menos de hogar. La dificultad por vender o comprar una casa ha traído cambios en el uso de la vivienda. Si en 2007 el tiempo medio de tenencia era de 7 años y cuatro meses, en 2013 ha pasado a ser de 9 años y 10 meses, es decir, un 34,09% más, según el colegio de registradores
Entre 2007 y 2013 desciende intensamente el porcentaje de viviendas vendidas en menos de cinco años desde su adquisición (es decir, con un componente inversor elevado), pasando del 56,2% que representaban en 2007 al 26,87% en 2013. En paralelo se observa un aumento de las que permanecieron en manos de sus dueños más de 10 años (componente mayoritario de uso residencial) desde el 19,90% en 2007 al 33,22% en 2013
No es la única novedad que ha traído el año 2013. Las compras de viviendas realizadas por empresas han representado el 21,93% de todas las operaciones hechas en el año, lo que significa un aumento del 429% con respecto al 5,11% que representaban en 2007. Por el contrario, las personas físicas pasaron de protagonizar el 94,89% de las compraventas en 2007 al 78,07% en 2013
Por comunidades autónomas, Canarias, La Rioja y Cataluña son en las que las empresas tienen un mayor peso en las compraventas de vivienda, mientras que Extremadura, Cantabria y País Vasco son los territorios donde el protagonismo de los particulares es más elevado
Por su parte, la compra de viviendas por parte de extranjeros supuso el 11,15% del total en 2013, frente al 4,45% de 2009, el punto más bajo. Por ccaa, la participación de ciudadanos foráneos es mayor en Baleares (30,73% del total de compraventas son protagonizadas por extranjeros), seguida de la Comunidad Valenciana (24,83%) y Canarias (24,60%). Como contrapunto, en el lado opuesto, con menor presencia de extranjeros en las transacciones, se situarían Extremadura (0,38%), Galicia (0,60%) y Castilla y León (0,92%)
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