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La máquina que era capaz de construir viviendas en un solo día… ¡en 1946!

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

La tecnología ya permite visualizar un futuro no muy lejano en el que las casas serán levantadas gracias a la impresión en 3D. Algunos experimentos ya se están llevando a cabo con esta técnica que promete levantar ciudades de la nada de forma rápida y económica. Por ejemplo, se han erigido casas realmente peculiares.

Aunque la impresión 3D aplicada al mercado inmobiliario desprende un irresistible aroma a ciencia ficción, una técnica muy similar fue utilizada en las primeras décadas del siglo XX. Se trataba de un formato muy primitivo, pero que recuerda irremediablemente a las impresoras 3D que se emplean en la actualidad de forma casi experimental.

La revista estadounidense Mechanix Illustrated publicó una reseña en su número de junio de 1946. Dos fotos eran suficientes para presentar un sistema revolucionario para construir unas viviendas bautizadas como ‘Houses While You Wait’ (“Casas Mientas Esperas” sería su traducción al castellano). Con este nombre ya se daba a entender cuál era el objetivo principal del sistema: construir un hogar, aunque fuera provisional, en tiempo récord.

En menos de 24 horas, esta técnica predecesora de la impresión 3D podía levantar una pequeña edificación de dos habitaciones... ¡En de la década de los 40! La construcción era posible gracias a una máquina monstruosa similar al remolque de un camión.

Una vez que la estructura se situaba sobre el terreno en el que se deseaba levantar la casa, hacía las veces de molde de lo que sería, pocas horas después, un nuevo edificio.

Era entonces cuando se vertía hormigón sobre el molde. Si bien es cierto que los modernos sistemas de impresión 3D no lo necesitan, la falta de un moderno ‘software’ con el que configurar la inyección del material se veía compensada entonces por un gigantesco molde.

El paso de las horas es el otro ingrediente de esta primitiva y gigantesca impresora 3D de la primera mitad del siglo XX. Una vez seco el hormigón, el molde era retirado y la estructura básica de la casa estaba lista.

Esta técnica visionaria era una de las más populares, pero no la única, que se utilizaban en aquella época para levantar edificaciones en un abrir y cerrar de ojos. Otro testimonio revela cómo un tipo diferente de ‘Houses While You Wait’ se levantaban en 1930:

En la práctica eran casas prefabricadas, un concepto que existe desde comienzos del siglo XIX y que podría estar a punto de desaparecer. Dentro de no mucho, serán solo un recuerdo del pasado y el ladrillo tendrá en las macroimpresoras 3D una seria competencia. Sin embargo, nadie se habrá inventado la rueda: hace 70 años ya hubo quien pensó en imprimir (más o menos) una casa