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El coste de vender una propiedad en España duplica al promedio de Europa y la OCDE

Autor: Redacción

Las estadísticas del Banco Mundial apuntan a que el coste de transmitir una propiedad en España supone de media el 7,9% del valor de la misma, una proporción que prácticamente duplica a la de la Unión Europea (4,5%) y los países más ricos del mundo (4,1%). Solo Ceuta y Melilla logran situarse por debajo de los promedios extranjeros, mientras que once comunidades se encuentran entre el 8,1% y el 10,1%.

El Banco Mundial sitúa a España en una posición muy poco destacada dentro del mapa internacional. En su informe Doing Business, que mide la facilidad de hacer negocios en cientos de países, aparecemos en el puesto número 33, y entre sus páginas se encuentran algunos datos interesantes, como que somos una de las nacionales que soporta el mayor coste a la hora de vender una propiedad.

Según sus cálculos, los españoles pagamos de media por transmitir una propiedad un 7,9% del valor de la misma. Una cifra que se aleja mucho del promedio de toda la Unión Europea (4,5%) y de los países más ricos de la OCDE (4,1%), a los que prácticamente duplicamos.

Tal y como se aprecia en el gráfico, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla son las únicas que consiguen mejorar los registros extranjeros, mientras que encontramos hasta 11 autonomías en unos niveles superiores al 8%.

Las autonomías que salen peor paradas en la comparativa son Asturias, Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia, donde el coste para transmitir una propiedad supone un 10,1% de su valor. Esto significa que para traspasar una casa valorada en 100.000 euros, por ejemplo, el propietario debe asumir un coste de 10.100, mientras que el dueño de esa misma vivienda pagaría en Austria 4.600 euros; en Chile, 1.200 euros; y en Polonia, unos 300 euros.

Algo similar sucede en Extremadura, Castilla y León, Cantabria, Islas Baleares y Andalucía, donde el coste por la transmisión de una propiedad supera el 9% de su valor. Por debajo de dicho nivel pero superando a la media están Castilla-La Mancha y Murcia, con un 8,1%.

Por debajo de la media doméstica se sitúan Aragón, La Rioja, el País Vasco (las tres regiones se quedan en el 7,1%), Canarias (6,6%), Madrid, Navarra (ambas con un 6,1%) y, como decíamos unas líneas más arriba, Ceuta y Melilla (3,1%), que están por debajo de los registros de Europa y los países más ricos de la OCDE.

La culpa es del ITP

El Banco Mundial no esconde dónde está el desequilibrio. Según el informe, la principal diferencia entre los costes se debe al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), que en las diferentes regiones españolas supone prácticamente el 100% del coste total.

Y es que en Madrid y Navarra, por ejemplo, el tipo general del ITP es de un 6% y se aplica sobre el valor real del inmueble de segunda mano que se va a adquirir. En el caso de Canarias, el impuesto alcanza el 6,5%, mientras que en Cataluña se sitúa en el 7%; Galicia y Comunidad Valenciana, un 10% y en otras regiones como Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León y Extremadura, entre un 8% y un 11%.

Por otro lado, basta recordar que en la media doméstica los costes no vinculados al ITP solo suponen una décima, mientras que en Austria suponen un 1,1%; en Chile, un 1% y en Polonia, tres décimas.

¿Qué se puede mejorar?

Las recomendaciones que incluye el informe del Banco Mundial son escuetas, pero muy claras. “Evaluar la posibilidad de reducir el impuesto; realizar un diagnóstico de procesos, utilizar la tecnología y reorganizar el funcionamiento de las oficinas (de los colegios de registradores, notarios, Hacienda, el catastro…) para reducir los tiempos de respuesta de los registros y fomentar el uso de las herramientas telemáticas existentes”, aclara el estudio.