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Una increíble minicasa prefabricada que se monta en 48 horas para perderte en plena naturaleza

Lumipod
Lumipod
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

La vida urbana es muy cansada y sacrificada, sin lugar a dudas. No hay más que pensar en las horas que se pasan para ir al trabajo, cabreado en un atasco o agobiado en un vagón de metro. Vivir rápido, casi sin parar a observar el entorno y a observarnos a nosotros mismo es la tónica dominante, para una gran parte de las personas que viven en grandes ciudades.

Es cierto que los grandes centros urbanos ofrecen muchas cosas positivas, desde una variada y amplísima oferta cultural hasta posibilidades de ocio que es poco probable que exista en ciudades de pequeño tamaño o en pueblos. Por tanto, no todo es blanco o negro.

En cualquier caso, si eres de los que vives en una ciudad, ya sea por elección o por obligación, seguro que has vivido esta situación de estrés y agobio alguna vez. Y es por este motivo que cada vez surgen más y más posibilidades para desconectar de la intensísima vida urbana, aunque sea solo por unos días y para tomar fuerzas con las que volver poder superar los innumerables retos diarios a los que debemos hacer frente.

En este sentido, la arquitectura y el diseño están poniendo su grano de arena. Y un buen ejemplo de ello es la casa prefabricada LumiPod, con un nuevo e ingenioso diseño realizado por la compañía francesa Lumicene y que está compuesto por un único módulo que se caracteriza por su apabullante sencillez, con la que podrás llegar, si te lo propones, casi al fin del mundo.

En este pequeña, pero magnífica casa de tan 17 m2, tienes todo lo necesario para vivir y disfrutar la vida lejos del estrés de la gran ciudad. Y es que la gran ventaja es que con ella puedes sumergirte en espacios remoto y con paisajes exuberantes, sin que por ella tengas de renunciar a ninguno de los elegantes detalles y las más sofisticadas comodidades de los que dispondrías en un lujoso apartamento de la ciudad.

Entre las principales ventajas de esta genial minicasa, no podemos dejar de destacar la facilidad para su ensamblaje, ya que es posible tenerla lista en menos de 48 horas. Algo que los diseñadores se tomaron muy en serio, ya que se concibió para que sus usuarios pudiesen aprovechar periodos cortos de tiempo para ir a cualquier lugar lejos del entorno urbano y poder reconectar con la naturaleza.

Con su distinguido y moderno estilo, esta pequeña estructura móvil aporta toda una serie de sofisticadas soluciones interiores para hacer la vida más fácil a sus habitantes, pero siempre sin dejar de lado el estilo, que en este caso destaca por su toque minimalista, que por gracias a sus increíbles ventanales se funde con el entorno, involucrándolo como un elemento doméstico más. De esta forma, ¿quién necesita gran y suntuosos objetos decorativos si un precioso lago de aguas azules, una alta montaña de cumbre nevada o un imponente bosque verde intenso pasa a forma parte de nuestra casa como un elemento más?

El elemento clave, y que marca la diferencia, son los grandes ventanales, también diseñadas por Lumicene: grandes, curvadas y deslizantes. Con ellos, se redefine la relación entre los espacios interiores y exteriores, ya que, un solo gesto permite con un solo movimiento, el propietario puede derribar cualquier barrera que separa ambos mundos.

Además del efecto que se crea por la combinación entre el interior y el exterior, no hay que olvidar las grandes prestaciones con las que cuenta en su interior. A pesar de contar con solo esos 17 m2, cuenta con un dormitorio, un baño, una ducha y todos los elementos necesarios para una experiencia de vida única y cómoda, estés donde estés. En el exterior, el módulo está revestido de madera templada con fuego, siguiendo los principios tradicionales japoneses de Shou Sugi Ban. Además, la estructura que sustenta todo el conjunto está hecha de aluminio y se apoya sobre cuatro pilas de tornillos, de tal forma que la cabina se coloca ligeramente sobre el terreno para minimizar el impacto ambiental y paisajística. Como podemos ver, se trata de una simbiosis casi perfecta entre la creación humana y la naturaleza.

Así que si tienes ganas de desconectar, ya sea por unos días o por una breve temporada, de la vida de ciudad tienes muchas alternativas: desde perderse en alguno de estos remotos hoteles de los que ya hemos hablado, hasta colgarte tu propia mini casa a las espaldas y marchar a disfrutar de un entorno diferente.