El Parlamento andaluz ha aprobado La Ley de Impulso y Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA) que unifica la ordenación urbanística y del territorio de la comunidad autónomas más poblada de España. La simplificación de trámites y reducción de los procesos para aprobar los planes urbanísticos, que reclamaban los ayuntamientos, además de establecer una nueva calificación de terrenos entre urbanos y rústicos, son los puntos más destacados por el Ejecutivo de coalición PP y C’s de Juan Manuel Moreno Bonilla. La oposición tilda de la norma de volver a enladrillar el campo.
La nueva Ley de Suelo andaluza pretende desbloquear el planeamiento urbanístico de la región, que en muchos lugares lleva paralizado más de 10 años. Según estimaciones del Gobierno andaluz, tres de cada cinco municipios andaluces están sin plan general y unos 60 se encuentran trabajando en un nuevo planeamiento. Ahora espera que la redacción de nuevos planes urbanísticos se multiplique por tres.
La norma unifica la Ley de Ordenación Urbanística (LOUA), la Ley de Ordenación del Territorio, modifica 44 normas y deroga tres leyes y tres decretos para ganar agilidad en la tramitación de la documentación de los planes y reducir de unos 10 años media a solo dos años los planes generales de ordenación urbana municipales, según el propio gobierno andaluz.
Pero esto supone desdoblar los PGOU, entre el nombrado plan de ordenación municipal y los planes de ordenación urbana, para tratar de impedir que una impugnación judicial de una parte del planeamiento suponga ‘de facto’ su anulación completa. Por un lado, los ayuntamientos podrán tramitar y desarrollar sus planes sin tener que esperar a los informes sectoriales de las consejerías, que a partir de ahora serán más reducidos y menos complejos.
Otro detalle de la nueva ley es el establecimiento de la calificación del suelo, dejándolo en suelo rústico y urbano, dejando a un lado el suelo urbanizable.
Se eliminan, además, las subcategorías de suelo urbano consolidado y no consolidado, mientras que en los suelos rústicos solo afectará la prohibición absoluta de construcción a aquellos terrenos considerados protegidos. La posibilidad que deja abierta de permitir la a construcción de viviendas unifamiliares aisladas en suelo rústico sin ninguna vinculación a un uso específico, principalmente agropecuario, ha sido el principal punto de conflicto con el PSOE, que finalmente se ha abstenido.
Otro de los puntos que aborda la nueva ley territorial del suelo andaluz, y que se ha destacado en el pleno es la parte de las viviendas irregulares, que en Andalucía alcanzan las 300.000 casas. La normativa reforzará la disciplina territorial y urbanística, la integración ambiental y territorial de esas edificaciones cuya ilegalidad ha prescrito y la regulación de suelo rústico.
La votación de la nueva Ley del Suelo andaluza ha estado marcada por la actualidad política después de que el Gobierno del Manuel Moreno Bonilla (PP), en coalición con Ciudadanos, viera sus Presupuesto tumbados el pasado miércoles, al no contar con el apoyo de Vox. En esta ocasión, el Ejecutivo andaluz si ha contado con el apoyo de la formación liderada a nivel nacional por Santiago Abascal y la abstención del PSOE, por lo que ha salido adelante con 57 votos a favor, 16 en contra y 33 abstenciones.
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta