Las casas sobre un lago parecen lugares idílicos que solo existen en las películas románticas de sobremesa o en lugares aislados donde se puede dar la tragedia (muchas también emitidas en la sobremesa). Sea para el género cinematográfico que más guste al espectador, las casas situadas a orillas del lago existen. Todas ellas con su imagen bucólica frente a las aguas y rodeadas de árboles. Con un pequeño pantalán al cual se accede por un sendero de tierra.
Esta descripción sirve para introducir una casa situada en el lago Candlewood en el estado de Connecticut que escapa, en muchos de sus parámetros, a la de las típicas casas a la orilla de un lago.
Una casa en la ladera en torno a un árbol
La casa en el lago Candlewood fue diseñada por el estudio de arquitectura de Brooklyin Worrell Yeung. Se trata de una vivienda de 455 m2 y fue levantada sobre una pequeña cabaña que ya existía en ese lugar.
El edificio fue concebido aprovechando la ladera para reducir su masa hacia el paisaje, orientando toda la construcción en torno a un gran roble. Según comenta el estudio de arquitectura: “parte del objetivo del proyecto era minimizar la presencia de la casa y el tamaño percibido desde la calle”.
Para llevar a cabo este objetivo, el diseño se concibió superponiendo los planos y apilando los distintos volúmenes de la vivienda. Ello ha permitido crear terrazas exteriores escalonadas que proporcionan sombras a los espacios inferiores. Además, esta actuación también cumple con su función estética, materializándose como una caída en cascada por la colina.
Volúmenes mimetizados con el paisaje
La vivienda se ha concebido para estar lo más mimetizada posible al paisaje y la tierra donde se asienta. Más allá de los tejados escalonados siguiendo la vertiente de la colina, la techumbre es de un color verde vivo que permite la fusión con las copas de los árboles. Asimismo, la parte inferior de los muros está realizada con una base de piedra caliza local y unos adoquines de piedra azul que recuerdan los afloramientos rocosos de la zona.
El resto de los muros cuenta con una estructura de hormigón que se encuentra oculta mediante pantallas de lluvia elaboradas con madera de diferentes tonos y orientaciones, la cual está tratada térmicamente y preteorizada para que tengan una mayor longevidad con un bajo mantenimiento.
Así, las paredes de la fachada están revestidas con tablones de pino talladas a medida, mientras que en la superficie frontal del tejado y los sofitos, estos son de ciprés carbonizado. Con esta dualidad de tratamientos, la fachada adquiere una riqueza sutil y una amplia profundidad visual. En la segunda planta, este revestimiento de madera da lugar a unos muros acristalados de suelo a techo que permite una conexión completa desde el interior de la vivienda hacia el lago.
Un patio central con un arce distribuye el espacio
La casa se divide en dos lados, los cuales están conectados por un patio de entrada donde se ubica un arce japonés ornamental. Este patio es el punto de referencia central que separa y organiza la distribución de la casa tanto horizontal como vertical, así como la estratificación de las habitaciones y las vistas desde los exteriores al interior de los interiores al exterior.
Con esta propuesta se consigue no presentar la vivienda en un primer momento. Según comenta el equipo de arquitectura: “Nunca queremos regalar las vistas nada más entrar en un apartamento o una casa, sino ocultarlas y revelarlas”.
La planta principal está dividida entre los espacios privados y los públicos. Los privados se encuentran en el ala norte y, en ella, se disponen dos dormitorios y dos cuartos de baño. Los espacios públicos se ubican en el ala sur y en ella se sitúa el salón abierto, el comedor y la cocina. Los tres espacios giran en torno a una chimenea de mármol gris realizada a medida.
Una escalera flotante en voladizo distribuye el espacio hacia las plantas superior e inferior. Arriba, se encuentra la suite principal de la vivienda, que cuenta con un estudio, una terraza y un jardín en la azotea, además de la propia habitación. Abajo, se sitúa una pequeña sala, una bodega, el garaje, y unos espacios para servicios.
Los interiores son blancos, con materiales cálidos y orgánicos que se relacionan con el paisaje que envuelve la casa. Así, el suelo es de roble, los armarios de nogal y las encimeras de cuarcita, acentuando esa continuidad entre interior y exterior. Los baños cuentan con unos mosaicos de mármol de Carrara y unas losas de mármol azul de Savoie.
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta