Uno de cada tres que vive en alquiler no puede calentarse en invierno, según el último informe de Indicadores de Pobreza Energética en España 2024', elaborado por la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas. Más de 8,5 millones de personas declararon no poder mantener sus hogares con una temperatura adecuada en invierno, lo que supone una reducción de casi el 12% respecto al año pasado, mientras que 4,8 millones tuvieron retrasos en el pago de facturas energéticas.
Se constata que la pobreza energética en los hogares en alquiler es claramente más acusada en todos los indicadores, pasando por ejemplo en el caso de hogares que declaran no poder mantener una temperatura adecuada en invierno del 17,6% al 30%, debido a que sus ingresos no les ha alcanzado para cubrir la factura de este servicio.
Además, el 13,3% de los hogares en alquiler están en "pobreza oculta" (3,8% más que el total), lo que significa que no pueden pagar servicios como iluminación, calefacción o refrigeración. a pobreza energética oculta afectó al 27,1% de los hogares, lo que supone mantiene una leve tendencia a la mejora respecto a años anteriores.
Más de 8,5 millones de personas declararon no poder mantener sus hogares con una temperatura adecuada en invierno, lo que supone una reducción de casi el 12% respecto al año pasado, mientras que 4,8 millones tuvieron retrasos en el pago de facturas energéticas.
Los investigadores principales del informe, Efraim Centeno Hernáez y Roberto Barrella, han señalado que, aunque continúa la tendencia moderada de los precios de la energía en 2024 tras los picos históricos de 2022, se mantiene la presión sobre los hogares vulnerables, y han destacado que aunque algunos indicadores siguen mostrando signos de mejoría, la pobreza energética sigue siendo un desafío importante.
A pesar del aumento de los ingresos y la disminución del gasto energético en muchos hogares, han indicado que el 16,5% de los hogares dedicaron más del doble de la mediana nacional a cubrir sus necesidades energéticas, un valor ligeramente menor que el año pasado. En contraste, el indicador basado en el ingreso mínimo estándar (MIS) sube hasta el 15,1%.
Los autores del informe ponen el foco en el indicador de brecha de pobreza energética, que mide la diferencia entre el gasto real en energía de los hogares y el umbral necesario para cubrir adecuadamente sus necesidades energéticas.
En 2024, la brecha de pobreza energética (150 euros) se redujo un 12% con respecto al mismo dato de 2023 (168 euros).
Extremadura (26,9% de hogares) y Andalucía (14,3%) son las más afectadas por esta pobreza energética oculta, debido a "salarios más bajos" y a que su calefacción "es más cara" porque sus edificios no están preparados con sistemas de eficiencia energética.
4,8 millones de ciudadanos tuvieron retrasos en el pago de facturas (el 9,7%), en línea con otros años, a pesar de que el 16,5% han invertido más del doble en pagar este recibo.
Los investigadores han concordado en que "sin el bono social, habría aún más pobreza energética" a pesar de ser una medida "paliativa" y las barreras en su acceso, ya que más de la mitad (52%) son hogares beneficiados, lo que equivale a 8% más que en 2023.
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