El informe del Parlamento Europeo sobre la crisis de vivienda obtuvo en marzo un insólito respaldo por parte del grupo popular, el socialdemócrata y los liberales. 367 votos a favor, 166 en contra y 84 abstenciones, valieron para aprobar un diagnóstico que señala la falta de oferta de casas como uno de los principales motivos que dificultan el acceso a la vivienda en todo el continente, desde Varsovia a Lisboa.
El eurodiputado del Partido Popular, Borja Giménez (Zaragoza, 1985), fue el ponente y uno de los redactores de este documento. En esta entrevista para idealista/news, se muestra convencido de que "todas las políticas" tienen que ir dirigidas a ese objetivo: aumentar el número de inmuebles para mitigar el problema.
Sigue a idealista/news en el canal de Whatsapp
El informe alerta de que en la Unión Europea hacen falta 10 millones de viviendas.
Los precios en el conjunto de Europa han crecido un 60% durante los últimos 15 años, un 30% en el caso de los alquileres. Es decir, está absolutamente desbaratado. La realidad es existe un problema de oferta, ha descendió un 20% el número de licencias de construcción el conjunto de Europa. Pero es que en el caso de España, la creación neta de hogares en 2025 ascendió a 240.000 unidades mientras que la producción de viviendas terminadas se redujo un 9%, situándose en apenas 92.000 unidades.
¿Cuál es la fórmula que propone el Parlamento Europeo?
La población está creciendo en Europa, las estructuras familiares están cambiando. El objetivo y la prioridad de todas las políticas tienen que ir dirigidas a ese objetivo, aumentar la oferta. Hemos planteado un paquete de simplificación normativa para facilitarle las cosas al sector privado y al sector público, como agilización de permisos, la movilización de suelo, promoción de la innovación y de la productividad, reducción de impuestos…
¿Y tienen sobre la mesa algún tipo de incentivos a la financiación de desarrollos inmobiliarios?
Muchos de los proyectos inmobiliarios no salen adelante porque a los promotores y constructores no le salen las cuentas. La financiación es fundamental y no todo va a salir de los fondos públicos, sino que hace falta movilizar tanto capital privado como sea posible. Sí hemos planteado algunas medidas financiación pública para la promoción de vivienda asequible, como aumentar el presupuesto europeo que se pueda destinar a esta materia. El rol del Banco Europeo de Inversiones o una plataforma de inversión paneuropea, también están sobre la mesa.
"El laboratorio de las políticas de izquierda en materia vivienda es Cataluña, es Barcelona"
El problema existe en todo el territorio de la Unión pero, ¿Cuáles son las peculiaridades de la crisis de la vivienda en España?
El problema es muy similar al del resto de Europa. Pero, por ejemplo, cuando hablamos de movilizar suelo para transformarlo en urbanizable, en España hay que esperar entre diez y 15 años. Para conseguir licencias de construcción son unos 12 meses de media. Es decir, algunos de los indicadores en el caso de España son peores en estas cuestiones respecto al nivel europeo.
¿Cree que no se dan respuesta a estos problemas desde el Gobierno?
Se necesitan políticas de carácter estructural y el problema es que el diagnóstico por parte del Gobierno de España no sé si llega a ser el adecuado, pero las políticas que están planteando no son las necesarias. En lugar de poner en marcha medidas destinadas a impulsar esa oferta tanto pública como privada están dedicando a poner en marcha medidas ideologizadas, intervencionistas, que lo que están haciendo es agravar el problema del mercado inmobiliario. Creo que el laboratorio de las políticas de izquierda en materia vivienda es Cataluña, es Barcelona. Ahí tenemos una aplicación estricta de la Ley de Vivienda con una limitación de precios que sabemos que no funciona para nada, que puede sonar muy bien, que puede estar llena de buenas intenciones, pero que a la postre no sirve.
¿El tope de los alquileres ha funcionado en otras ciudades europeas?
Ha sido testado en París, en Berlín. Nunca ha funcionado a nivel europeo. Nadie se plantea ya la posibilidad de aplicar este tipo de medidas desde la perspectiva europea porque se sabe que son absolutamente contraproducentes. Pero hay una insistencia por parte del Gobierno de España.
¿Se pueden llevar a cabo políticas de vivienda exitosas sin tener unos presupuestos aprobados desde el año 2023?
Es complicado porque todo lo que respecta a la parte de financiación pública para la promoción de vivienda asequible estás muy limitado y constreñido. Somos rehenes del actual Gobierno de España, como para tantas otras políticas, con un presupuesto prorrogado. Tu capacidad de actuación y de desarrollar políticas públicas es muy limitada. Y el problema es que este es un tema urgente que necesita esfuerzos desde ya y que todos los esfuerzos, además, tienen que ir encaminados a ese objetivo que es el de aumentar la oferta. Si no aumentamos la oferta ya puede establecer otras medidas intervencionistas, medidas incluso de ayuda a la demanda, que el problema no se va a solucionar.
"Planteamos una reforma de la directiva del IVA para que los Estados miembros tengan la posibilidad de aplicar un IVA superreducido para la construcción o renovación de viviendas"
En ese sentido, la Unión Europea tiene las competencias en vivienda muy limitadas, dependen de los Estados miembro y de sus gobiernos regionales. ¿Cómo puede ayudar el informe del Parlamento Europeo al ciudadano de a pie?
Desde el Parlamento Europeo se hace más una invitación, una recomendación, una sugerencia política, para tomar acción. Lo que tenemos claro, desde luego, es que es que es fundamental que se agilicen estas políticas convertir. Por ejemplo, en el caso de los impuestos, en España sabemos que del precio final de la vivienda, entre el 25 y el 30% son impuestos. Desde la perspectiva europea, la única capacidad que tenemos de actuación en el ámbito fiscal es el IVA. Lo que planteamos es a nivel europeo es una reforma de la directiva del IVA para que los Estados miembros tengan la posibilidad de aplicar un IVA superreducido para la construcción o renovación de viviendas, siempre que estén dentro de una política social y estamos esperando a ver si la Comisión Europea nos coge el guante.
El informe ha sido posible gracias a un acuerdo entre el grupo popular y el grupo socialista, ¿sería posible un pacto de Estado en vivienda en España?
Se consiguió porque todos mostramos una buena disposición. El objetivo de este Parlamento tiene que ser ofrecer soluciones, tratar de reaccionar frente a la crisis. Seamos pragmáticos, vamos a dejarnos de batallitas ideológicas. Podemos estar orgullosos porque por lo menos hay una propuesta clara que yo creo que va en la dirección correcta y que la Comisión Europea la está teniendo en cuenta. Y en el caso de España, pues sí, está complicado, pero yo sinceramente creo que está demasiado enconado en un posicionamiento político muy ideologizado.
"Me gustaría es que el Gobierno de España entendiese cuál es el problema real e impulsara la construcción tanto de vivienda pública como de privada"
En el caso de la okupación, en el informe hay una condena firme a ello.
No tuvimos problemas para para incorporar esto al informe porque es un tema que los socialdemócratas lo veían de sentido común. No generó debate alguno, no fue una cuestión. Creo que en España son presos de sus socios, hay muchas de esas medidas intervencionistas que incluso sabiendo que no funcionan, las siguen manteniendo bien porque creen que tiene cierta llegada entre sus votantes o porque necesitan a sus socios y son los que las respaldan.
Antes de final de julio, el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar un nuevo real decreto que contenga la prórroga de los alquileres. ¿El Gobierno les ha avanzado su contenido?
La verdad es que no. No sé exactamente en qué términos van a presentar su propuesta o qué va a incluir. Sí que se habla de la prórroga de los alquileres… Ya digo que todo este tipo de medidas que pueden sonar bien, al final son contraproducentes, tienen un efecto perverso en el mercado. A mí lo que me gustaría es que el Gobierno de España entendiese cuál es el problema real e impulsara la construcción tanto de vivienda pública como de privada.
Y una pregunta más personal, ¿es usted optimista respecto a esta crisis? ¿se puede solucionar en la próxima década?
Si me hablas de ese plazo, sí, soy optimista. El problema es que esta es una crisis de carácter estructural. Las respuestas necesitan y exigen algo de tiempo. Y el problema es que toda medida que puedas adoptar durante este tiempo van a ser pequeños parches sobre una sobre una gran herida. En lo que sí que soy más optimista es que creo que va calando una conciencia, por lo menos ya a nivel europeo, de la necesidad que tenemos de poner los medios necesarios desde todos los frentes para para ofrecer soluciones, a este desafío.
Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.








Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta