Hay viviendas que llevan años cerradas sin que nadie sepa quién debería abrirlas. Detrás de esas puertas hay herencias sin reclamar, familias dispersas y vidas que se quedaron a medio contar. Localizar a los herederos es, muchas veces, reconstruir una historia desde cero hasta encontrar a alguien que, sin saberlo, tiene derecho a ella. A veces, detrás de esas viviendas en silencio no solo hay abandono o deudas acumuladas, sino historias familiares rotas, vínculos perdidos y herencias que nadie sabe que existen. Idealista/news habla con el despacho de abogados Navarro y Navarro, expertos en la búsqueda de herederos.