La carretera alpina de James Bond existe en el corazón de los Alpes suizos
La carretera que hechizó a James Bond existe de verdad, y no es un decorado reconstruido. En el corazón de los Alpes suizos, el Puerto de Furka asciende más allá de los 2.400 metros con una secuencia de curvas que parecen diseñadas para el cine. Aquí, en 1964, una parte crucial de 'Agente 007: Operación Goldfinger' convirtió un paso alpino en icono pop. Hoy esa cinta sigue cautivando a viajeros, ciclistas y fotógrafos en busca de horizontes despejados y de un pedazo de historia del cine.








